Soluciones por tipoEficiencia productiva
¿En qué máquina se está atascando de verdad la planta?
La fila crece aquí y la máquina de después está parada
Cinco y diez de la tarde en el taller de maquinado. El transportador curvo que alimenta la máquina está lleno hasta arriba de carcasas metálicas, apiladas y torcidas, unas encima de otras. La torreta de señales está en verde: la máquina trabaja, así que en el papel todo va bien. Veinte metros más allá, el transportador que recoge lo que sale está vacío de punta a punta y una operadora espera sin trabajo. Nadie contó ninguna de las dos cosas.
4 cámaras en 3 sectores
Así se le pide
«Cuénteme cuántas piezas esperan frente a esta máquina y avíseme si pasan de cuarenta durante más de diez minutos.»
El cuello de botella siempre se descubre tarde, cuando media planta está esperando y el turno ya se perdió. Antes de eso solo hay impresiones: el de maquinado dice que va ahogado, el de ensamble dice que le falta material, y los dos tienen razón a medias. La discusión se resuelve por antigüedad, no por datos, porque nadie tiene una cifra de cuánto material está esperando en el piso.
Se decide una vez
Aquí la organización decide dos cosas y las dibuja: dónde está la zona en la que se cuenta lo que espera y por qué línea pasa lo que sale. Después pone el número: cuarenta piezas, diez minutos, aviso al supervisor del taller. IRIS aplica ese par de cuentas en todos los turnos, hora a hora, y guarda la curva del día entero. Y si mañana la planta cambia el flujo, se mueve la zona y la cuenta sigue siendo la misma cuenta.
El cuello de botella nunca está donde se grita. Está donde algo se junta sin que nadie lo mida. En maquinado son carcasas apiladas en un transportador curvo mientras el de salida va vacío. En embotellado es una mesa de acumulación desbordada, con cientos de botellas trabadas unas contra otras y dos operadores empujándolas a mano. En un centro de clasificación de paquetería es una curva de rodillos donde las cajas se montaron unas sobre otras y la banda de arriba sigue soltando más.
Lo que comparten esas tres escenas no es el atoro. Es que el sistema de producción no las ve. Ese sistema sabe cuántas piezas declaró cada máquina; lo que no sabe es cuántas están en el piso, sobre un transportador o dentro de un contenedor esperando turno.
Aquí IRIS no avisa: cuenta. Se dibuja la zona donde se acumula lo que espera y la línea por donde pasa lo que sale, y los dos números quedan a la vista al mismo tiempo. Cuando uno sube y el otro baja, ahí está el cuello de botella, sin recorrer el taller y sin ponerle un sensor a ninguna máquina. Y esto se configura de otra manera a propósito: preguntar sirve para buscar, contar sirve para medir, y una raya no se puede describir con una frase. Hay que trazarla, siempre en el mismo sitio, para que la cifra de hoy se pueda comparar con la de ayer.
Qué cambia
Antes, el supervisor daba la vuelta por el taller a media tarde y decidía con lo que alcanzaba a ver al pasar. Ahora tiene dos cifras en la misma pantalla: cuántas piezas esperan aquí y cuántas salen allá, hora por hora y con la imagen de cada conteo detrás. Mueve gente y material antes de que la estación siguiente se quede parada, y al cierre de mes puede enseñar en qué máquina se acumula siempre, en vez de tener que recordarlo.
Dónde se ve

CAM-242Frente a una máquina se formó una montaña de piezas
«Cuénteme cuántas piezas esperan enfrente de esta máquina y avíseme si pasan de cuarenta durante más de diez minutos.»

CAM-201Las botellas se amontonan en la mesa de acumulación
«Avíseme cuando las botellas se amontonen en la mesa de acumulación y dejen de avanzar.»

CAM-275Banda atascada y dos brazos entre los rodillos
«Avíseme si alguien mete las manos en la banda sin haberla detenido, y muéstreme el video desde que empezó el atoro.»

CAM-248La zona de retrabajo se comió el pasillo
«Avíseme si a media tarde hay más contenedores de lo normal en la zona de retrabajo.»
Lo que no hace
IRIS cuenta lo que se ve desde ese encuadre. Cuando las pilas tapan lo de atrás, un solo punto de vista no basta: el mismo punto se cubre con otra cámara desde otro ángulo, y las dos perspectivas juntas dan la cuenta.
Y el conteo de piezas o de contenedores es una medida operativa, no una cifra certificada. Lo único homologado por el Centro Español de Metrología —el instituto de metrología de España— es nuestro conteo de personas: lo que llega hasta aquí es el método.
Preguntas
- ¿Cómo sabe IRIS dónde está el cuello de botella?
- Contando dos cosas al mismo tiempo. Por un lado, las piezas que están esperando frente a la máquina; por el otro, las que salen por el transportador siguiente. Cuando una cifra sube mientras la otra baja, ahí tiene identificado el cuello de botella. No hace falta instalar un sensor nuevo en la máquina ni meterle mano al sistema de producción: el conteo se hace sobre la imagen, dibujando la zona que se observa y la línea por la que se cruza. Y de cada conteo queda su foto.
- ¿Esto se configura hablando, como los avisos?
- No, y esa distinción es la importante. Preguntar sirve para buscar; contar sirve para medir, y no se hacen igual. Una raya no se puede describir con una frase: hay que trazarla sobre la imagen, y siempre en el mismo lugar. De ahí que el conteo se configure dibujando una línea o una zona, y de ahí que el número sea repetible: la cifra de hoy se puede comparar con la del mes pasado porque la raya no se movió.
- ¿Predice IRIS cuándo se va a formar la fila?
- No. IRIS no pronostica: cuenta lo que está ocurriendo mientras ocurre. Ve que la fila pasó de veinte a cincuenta piezas en veinte minutos y lo dice en ese momento, con la cifra y la imagen. Eso da margen para mover algo antes de que la estación siguiente se quede sin trabajo, pero el pronóstico y la decisión son de una persona. IRIS pone el dato con su hora; el criterio lo pone quien conoce la planta.
- ¿Sustituye al sistema que ya controla la producción?
- No. El sistema de producción sabe cuántas piezas declaró cada máquina. Lo que no sabe es cuántas están en el piso, en un transportador o dentro de un contenedor esperando turno. IRIS cuenta lo que se ve y pone ese dato al lado del que ya existe. Es el material que todavía nadie declaró, y suele ser justo el que explica el retraso. Los dos números juntos valen mucho más que cualquiera de los dos por separado.
Véalo usted mismo
Esto no es un video. Es un pedazo de la pantalla de verdad.
Un resumen de la interfaz real, reproducido sin manos. Se ve el recorrido de un caso de principio a fin; lo que no se ve son las demás pantallas, que son muchas.
- Cuatro cámaras a la vez
- Cada una entiende lo suyo
- Los números suben solos
¿No ve lo suyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene frente a sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Compró una bodega de imágenes.Lo que hacía falta era alguien que las viera.
Esas mismas cámaras que hoy solo llenan discos pueden avisar de lo que importa mientras está pasando. La bodega se queda; nada más deja de ser lo único que tiene.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Estamos en España. Si escribe, contesta una persona y la hora no juega en contra.