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Soluciones por tipoEntorno y aseo

¿Cuánto se demora alguien en ver una columna de humo que no espera nadie?

Los dos minutos que lo deciden todo

Siete y cuarenta de la tarde en un camino de cerro. En el matorral, a diez metros de la berma, sube una columna de humo con llama en la base: todavía es del tamaño de un arbusto. Un auto se detuvo y alguien busca el celular para llamar; va a demorar dos minutos en dar la ubicación, porque no sabe en qué kilómetro está. La cámara del poste lleva viendo esa columna desde que era de medio metro. Nadie estaba mirando esa pantalla.

8 cámaras en 5 sectores

Así se le pide

«Avíseme en rojo apenas haya humo o llama en cualquier cámara, y dígame en qué cámaras queda gente.»

En un fuego, lo que separa un extintor de una emergencia con aviones cisterna son minutos, no medios. Los mismos dos minutos, dentro de una planta, separan una junta ardiendo de una nave que hay que evacuar. Y hay una parte que no se recupera nunca: el rato en el que nadie sabía todavía cuánta gente había cerca. Después vienen la detención, el seguro, la investigación y una pregunta incómoda en la reunión: la cámara lo estaba viendo, ¿por qué no lo dijo?

Se decide una vez

Usted dice qué cámaras miran zonas donde no puede haber fuego, quién recibe el aviso a cada hora del día y qué se abre de golpe: si aparece humo o llama en el patio de baterías, aviso en rojo a la sala de control y a la brigada de emergencia, se abren a la vez las otras cámaras que miran ese mismo punto y se guarda el video desde antes. IRIS lo aplica en las trescientas cámaras a la vez, de noche también.

Cuando el humo sale negro, lo que está diciendo es qué se está quemando. El vapor es blanco y sube derecho; el polvo de una planta de áridos es gris y se queda pegado al suelo. El humo negro, en cambio, viene de aceite, de plástico, de goma, de cable: cosas que no deberían estar ardiendo. Por eso, para quien conoce su planta, es la señal que más asusta. Y sale por lugares poco tranquilizadores, como la cabeza de un transformador, derecho hacia arriba y por sobre los techos del sector vecino.

Hay un caso todavía más incómodo, que es la antorcha de una refinería. Ahí la llama arde todos los días del año, y precisamente por eso nadie la mira. El día en que se apaga, o el día en que crece de golpe y empieza a arrastrar un penacho negro sobre los estanques, en la pantalla se ve prácticamente igual que siempre. Para quien opera, en cambio, es otra cosa completamente distinta.

Mirarlas todas al mismo tiempo, sin fatiga, es lo que hace IRIS. Aparece humo o llama donde no corresponde y sale un aviso en rojo con la cámara, el minuto y el video que empieza antes del inicio. En el mismo movimiento se abren las demás cámaras que apuntan a ese punto, porque lo primero que pide siempre quien manda es verlo desde otro ángulo. Y se informa en qué encuadres queda gente, que es la pregunta inmediatamente siguiente. Apagar no apaga nada; lo que cambia es que la decisión se toma en el minuto uno y no en el doce.

Qué cambia

Un fuego afuera de un edificio lo daba una persona: un conductor que se detiene en la berma, un operario que sale al patio, un vecino que llama. Y la primera media hora se iba en saber dónde era y cuánta gente había cerca.

Ahora el aviso sale de la propia cámara, en rojo, con el punto y el video desde antes. La decisión sigue siendo humana; lo que cambió es que se toma con la escena adelante.

Dónde lo hemos visto

  • Mediodía en la explanada. Sale humo negro por detrás de una máquina pesada detenida junto a un contenedor. En el pavimento, delante, hay un líquido oscuro que se extiende y busca la pendiente. Cuatro trabajadores con chaleco se apartaron y ya pusieron conos y barreras; un vehículo de emergencia está entrando. La ruta de emergencia está pintada en el piso, a la derecha. IRIS ve el humo y ve el líquido avanzando, y hacia dónde va. Qué producto es lo dice quien lo mira.

    CAM-453Humo negro en la explanada y un líquido buscando la pendiente

    «Avíseme apenas haya humo en la explanada o un líquido derramándose por el pavimento, y dígame si la ruta de emergencia está despejada.»

    Ver esta cámaraLos puertos

  • Cae la tarde sobre la refinería. La antorcha tiene una llama enorme, mucho más alta que la boca de la chimenea, y arrastra un penacho negro que cruza el cielo por encima de los estanques. Abajo la planta sigue igual: una camioneta estacionada en la calle interior, alguien cruzando la explanada. Nadie mira para arriba. IRIS compara la llama de ahora con la de esta misma antorcha en un día cualquiera, y lo que ve no se parece.

    CAM-322La antorcha no arde como cualquier otro día

    «Avíseme cuando la llama de la antorcha se apague, se dispare de tamaño o empiece a sacar humo negro, y dígame desde cuándo.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • A diez metros de la berma sale una columna de humo del matorral, con llama en la base: todavía es chica, del porte de una mata. Atardecer en un camino de cerro. Hay un auto detenido en la berma, una persona de pie junto al foco y otra cruzando la calzada; por el camino sube una camioneta 4x4 con baliza ámbar. Detrás quedan un panel informativo y una mesa de picnic. IRIS no dice cómo empezó eso ni quién estaba antes: dice que hay humo saliendo del cerro, en qué punto del camino y desde qué minuto.

    CAM-567Una columna de humo y los dos minutos que lo deciden todo

    «Avíseme en rojo apenas vea humo saliendo del cerro.»

    Ver esta cámaraLa seguridad pública

  • Anochecer en el área de colada. Sobre la cuchara sale una bola de fuego con proyección de chispas, y una columna de humo negro sube hasta la cubierta. El piso está mojado y refleja la llama. A la derecha, un grupo grande de gente se retiró hacia el patio y mira desde lejos. Abajo a la izquierda, otras seis personas están detrás de la baranda de la pasarela. Junto a la cuchara ya no queda nadie.

    CAM-369Bola de fuego sobre la cuchara y la planta vaciándose

    «Avíseme apenas haya llama o humo negro en el área de colada, y dígame en qué cámaras queda gente.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Media tarde en un parque de baterías: seis contenedores blancos sobre gravilla, con los ventiladores en el techo. En el de adelante la puerta salió despedida y por el hueco se ve llama naranja; del techo sube una columna de humo negro que ya tapa media instalación. Los otros cinco siguen intactos y adentro del cierre no hay nadie. IRIS ve el humo y la puerta expulsada. Lo que pasa dentro de las celdas lo dice el sistema de gestión de la batería, y los gases, el detector.

    CAM-353La puerta salió despedida y sale humo negro del techo

    «Avíseme al momento si sale humo o llama de un contenedor de baterías, o si una puerta se abre sola.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Casi mediodía. En la cabeza del transformador, a la altura de los aisladores pasatapa, hay llama naranja viva, y de ahí sale una columna de humo negro que sube recta y se pierde por sobre los techos del barrio. El resto del patio está intacto: los desconectadores limpios, la caseta cerrada, el portón cerrado y ni una persona dentro del cierre. La instalación está sola y el fuego está andando a cincuenta metros de las casas.

    CAM-344Llama y humo negro en la cabeza del transformador

    «Avíseme apenas haya humo o llama en cualquier máquina del patio, aunque no haya nadie ahí.»

    Ver esta cámaraLa industria

Lo que no hace

Conviene ser categórico: esto no es un sistema de detección de incendios homologado. Los detectores, los rociadores y la protección contra incendio de su planta siguen siendo los responsables y no se tocan. IRIS agrega una capa donde no hay ninguna, que es todo lo que está al aire libre y no tiene sensor encima.

Y su papel termina en el aviso. No apaga, no corta suministros y no llama a bomberos por iniciativa propia. Le avisa a quien usted haya designado, y esa persona decide.

Preguntas

¿Reemplaza a los detectores de incendio?
De ninguna manera, y preferimos ser insistentes en esto. Los detectores están homologados y certificados, y el proyecto define dónde tienen que ir: nada de eso lo modifica IRIS. Su terreno es el que ningún detector alcanza a cubrir, y es todo lo que queda a la intemperie. Un patio, una antorcha, un parque de baterías, un transformador al aire libre, una ladera de cerro. Ahí no hay techo del cual colgar un sensor, pero sí hay cámaras apuntando. Es una capa que se suma; nunca una que sustituye.
¿Distingue el humo del vapor o del polvo?
En la mayoría de las escenas sí, y el motivo es que se comportan distinto. El vapor sale blanco y se deshace en segundos. El polvo se levanta a ras de suelo y siempre viene acompañado de una máquina. El humo, en cambio, sube en columna, oscurece y no se detiene. Dicho eso, no vamos a prometer infalibilidad: un penacho blanco recortado contra un cielo gris, en una planta que además tiene antorcha, es un caso genuinamente difícil. Para eso existe la confirmación con dos cámaras mirando el mismo punto, y para eso quien resuelve sigue siendo una persona con el video adelante.
¿Puede vigilar una antorcha, que arde todo el año?
Es de los casos donde más se nota la diferencia. En una antorcha la llama está siempre, así que pedir «avise si hay llama» no tiene ningún sentido. Lo que se le pide es que avise cuando esa llama cambie: si se apaga, si se dispara de tamaño, si empieza a arrastrar humo negro. Un operador que pasa veinte veces al día frente a esa pantalla deja de verla a la tercera semana, y no es un defecto suyo, es cómo funciona la atención de cualquier persona. IRIS la observa igual el día uno y el día trescientos, y avisa con la hora en que empezó el cambio.
¿Funciona de noche?
Sí, si hay llama o si hay luz. De noche la llama se ve mucho mejor que de día: una bola de fuego sobre una cuchara o una llama naranja en la cabeza de un transformador destacan en la imagen. Lo que no se ve de noche es el humo solo, sin llama y sin nada que lo ilumine, y eso lo decimos claro. Por eso en zonas críticas la regla suele apoyarse en más de una cámara y en la iluminación que ya existe, y por eso la prueba en su instalación, con sus cámaras y sus luces, es la única manera honesta de saber qué se ve.

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Demostración · IRIS andando

No se lo contamos. Se lo mostramos.

Es un resumen de la pantalla real: corre solo, paso a paso, y muestra apenas el recorrido de un caso. La herramienta de verdad tiene bastantes más funciones de las que caben acá.

  1. Salta el aviso
  2. Cae en la bandeja
  3. Abre el aviso
  4. Confirma o descarta
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IRIS · Infinity Neural

¿No ve lo suyo acá?

Lo que ve acá son las palabras que ya tenemos armadas, no el límite de lo que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: todo se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si ya lo entiende o si todavía no.

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Y lo mejor

Puede poner más cámaras;no puede poner más horas en el día de nadie.

Las cámaras se multiplican; las horas de una persona, no. IRIS mira todo lo que entra y le deja lo único que una máquina no hace mejor: decidir qué se hace.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día hábil.