Saltar al contenido
IRIS NEURALContacte

Soluciones por tipoSeguridad de las personas

¿Cuántos sustos hubo antes del accidente?

El susto que no llegó a ningún informe

Las 11:15 en el pasillo 4. El montacargas sale del cruce con un pallet alto que le tapa media vista. Quien va preparando pedidos aparece por la derecha con el lector en la mano, mirando la pantalla. Se ven al mismo tiempo, a metro y medio. El de a pie salta hacia atrás y se pega al rack; el montacargas sigue su camino. Nadie se lastimó, así que nadie lo escribe.

12 cámaras en 8 sectores

Así se le pide

«Avíseme cuando una persona a pie y un montacargas coincidan en el cruce, y guárdeme el video.»

El susto sale gratis el día que ocurre. La factura llega el día del atropello, en la investigación, cuando alguien recuerda que ahí ya había pasado varias veces y no existe ni un renglón que lo respalde. Vienen entonces la baja, la revisión y una pregunta muy incómoda: si se sabía, por qué nadie corrigió. Lo honesto es contestar que no se sabía en ningún sitio donde se pudiera consultar. El dato vivía en la cabeza de cuatro personas y de ahí no salía.

Se decide una vez

Todo se resuelve sobre el plano y en una sola sesión: se marcan los tramos, se fija el umbral y se dice quién recibe el resumen. La regla escrita es corta. Persona a pie y montacargas dentro del mismo tramo al mismo tiempo: video guardado y uno más en la cuenta de ese cruce. Turno que junta más de los que se fijaron: aviso al responsable. Lo demás es constancia, y de eso se encarga IRIS —todos los pasillos, todos los días, sin aflojar a la tercera semana—.

Dentro de una bodega, un atropello casi nunca es el primero. Antes hubo diez sustos en el mismo punto y ninguno quedó escrito. Quien salta hacia atrás vuelve a su puesto con el corazón disparado y no dice nada, porque total, no pasó nada. Quien maneja muchas veces ni se enteró. Y el parte de novedades solo recoge lo que ya costó sangre.

Cuando sale mal, en la investigación aparece siempre la misma frase: aquí ya había pasado varias veces. Nadie mentía. Ese dato no existía en ninguna parte; vivía en la memoria de cuatro personas y en ninguna hoja. Con él se pierde la única lección que sale gratis: la que dice dónde va a pasar antes de que pase.

IRIS hace las dos cosas a la vez. Avisa cuando una persona a pie y una máquina comparten tramo, y guarda el video. Y después suma: cuántas veces por cruce, a qué hora y en qué turno. Al mes siguiente la reunión ya no es un cruce de opiniones, es un plano con tres puntos marcados. Ahí se pinta la baranda, y no donde queda bonita.

Qué cambia

Hasta ahora la única fuente de información era el accidente mismo. Sin sangre no había dato, y sin dato la conversación de seguridad era un cruce de opiniones. Lo que cambia es que la reunión del mes arranca con un plano y tres puntos marcados —este cruce, esta hora, esta máquina—, se pinta la raya o se pone el espejo, y treinta días después se vuelve a mirar la cuenta. Comprobar que una medida sirvió, sin esperar a que alguien se lastime, antes no se podía hacer.

Dónde lo hemos visto

  • El cruce del pasillo de motores, a media mañana, con tres trayectorias llegando a la vez. Por la izquierda entra un AGV cargado con bloques de motor. Por la derecha cruza un montacargas con una jaula de piezas, y quien lo maneja mira al frente. Y en el paso cebra pintado en el piso, justo en el medio, un operario de chaleco amarillo salta hacia atrás con las manos por delante. Nadie se cae y nadie va a anotar esto en ningún lado. IRIS sí ve las tres trayectorias a la vez.

    CAM-236Alguien salta hacia atrás en el cruce del pasillo de motores

    «Avíseme cuando una persona y un vehículo coincidan en el cruce, y guárdeme el video.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Pasillo de bodega. Un montacargas avanza con un pallet de bidones retractilados en las uñas, tan alto que le tapa a quien maneja todo el frente. Por su lado derecho cruza caminando una operaria con mandil blanco y cofia azul, a menos de un paso de la llanta. La baliza naranja del montacargas está prendida. A la izquierda, los pallets apilados estrechan el paso; a la derecha corren los transportadores.

    CAM-218El montacargas pasa pegado a una persona

    «Avíseme si un montacargas y una persona a pie se acercan demasiado en el pasillo, sobre todo si la carga le tapa la vista a quien maneja.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • La explanada de maniobra de una planta de residuos: una cargadora frontal girando con el balde hacia el montón de la izquierda, un carro recolector parado en el centro y los compactadores a la derecha. Por el hueco del portón, abierto de par en par, entra caminando un operario, a pie, por donde solo se mueve maquinaria.

    CAM-180Una persona a pie entre la cargadora y el recolector

    «Avíseme si entra alguien a pie a la explanada mientras hay máquinas maniobrando.»

    Ver esta cámaraLa infraestructura

  • Cruce del pasillo 4, media mañana. Un montacargas sale con un pallet alto de cajas envueltas en plástico: la carga le tapa por completo la vista al frente. Pegado al pallet, un operario con chaleco se hace a un lado de un salto, con los dos brazos abiertos. El paso peatonal pintado de amarillo queda a un par de metros. IRIS ve una persona y un montacargas dentro de la misma zona dibujada del cruce, y avisa mientras está pasando.

    CAM-271Se aparta de un salto en el cruce del pasillo 4

    «Avíseme cuando una persona y un montacargas coincidan en el cruce del pasillo 4, y guárdeme el video.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Por la calle pintada del patio de contenedores camina un operario con casco y chaleco reflectivo. A su altura, una máquina de manipulación roja gira hacia la fila con un contenedor azul levantado del piso, y enfrente, en el mismo carril, un camión espera con la plataforma cargada. Es media mañana. Desde la cabina, con la carga adelante, esa persona no aparece por ninguna parte. IRIS junta las tres cosas en el mismo instante y avisa mientras el operario todavía está adentro del carril.

    CAM-447Un operario a pie entre la máquina y el tráiler

    «Avíseme si una persona a pie entra al carril de las máquinas mientras hay un equipo trabajando o moviéndose.»

    Ver esta cámaraLos puertos

  • Fin de la tarde en el patio de la cantera. Un camión cargado de piedra avanza por la izquierda. Por la derecha llega una cargadora con el cucharón lleno, levantando polvo. Entre las dos, alguien con chaleco y casco cruza a pie con el brazo levantado. En la malla del fondo hay un letrero de maquinaria en movimiento y una señal de límite de velocidad. IRIS ve a una persona a pie dentro del área por la que se están moviendo dos máquinas.

    CAM-388Alguien cruza a pie entre la volqueta y la cargadora

    «Avíseme apenas alguien vaya a pie por la zona de máquinas del patio, aunque sea un momento.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Nueve y cuarto de la mañana en el patio de descarga. Alguien con casco y chaleco cruza la explanada a pie, por fuera del paso marcado en amarillo. A su izquierda, una cargadora avanza con el cucharón lleno; adelante, una excavadora de pinza gira con la garra cargada; a su derecha, un camión está vaciando el balde. Desde ninguna de las tres cabinas se le ve entero. IRIS ve una persona a pie dentro de la zona de maniobra.

    CAM-429Un operario a pie entre tres máquinas que no lo ven

    «Avíseme si hay una persona a pie en el patio de descarga mientras la maquinaria está trabajando.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • El pasillo entre acopios de una bodega de obra. Un montacargas avanza con las uñas por delante, hacia la derecha. Un operario con casco y chaleco entra a pie en esa trayectoria por el lado derecho, a menos de un paso de la punta de las uñas. Desde el asiento, el mástil de la máquina queda justo entre quien maneja y él.

    CAM-56A pie delante del montacargas

    «Avíseme cuando alguien vaya a pie por donde pasan los montacargas, y dígamelo antes de que la máquina lo tenga encima.»

    Ver esta cámaraLa obra

  • Media tarde en el patio de descarga. Una cargadora da reversa por la calle de maniobra con el cucharón lleno y las dos luces rojas encendidas. Por esa misma vía camina alguien con chaleco amarillo, de espaldas, a tres metros de la llanta trasera. Desde la cabina no se le ve: queda en el ángulo muerto. IRIS ve la máquina moviéndose hacia atrás y ve a la persona a pie dentro de la misma calle, al mismo tiempo.

    CAM-430Una cargadora da reversa y hay alguien a pie detrás

    «Avíseme cuando una máquina dé reversa y haya alguien a pie en la misma calle.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Adentro de una obra grande, con el piso de tierra marcado de huellas de llanta. Cruzando por la mitad va un grupo a pie: el primero con casco y chaleco, los dos de atrás con la cabeza descubierta y sin nada reflectivo. Más al fondo cruzan otros tres, también sin casco. A la derecha se mueve un dúmper cargado de escombro con su operador sentado, y más arriba una excavadora trabaja junto al montón de tierra.

    CAM-52Sin casco entre las máquinas

    «Dígame cuando alguien cruce a pie por donde se están moviendo las máquinas sin casco puesto, y dígamelo mientras cruza, que ahí no hay segunda oportunidad.»

    Ver esta cámaraLa obra

Lo que no hace

IRIS no mide centímetros exactos y no sabe si el operador alcanzó a ver a la persona. Marca que los dos coincidieron en el mismo tramo y deja el video para que lo juzgue quien conoce el sitio.

Al operador no lo identifica, y el número de la máquina tampoco lo lee. Habla de personas y de máquinas dentro de un tramo, nunca de nombres.

Preguntas

¿Tiene que haber contacto para que cuente como casi atropello?
No hace falta ni contacto ni frenazo. Lo que se cuenta es que una persona a pie y una máquina estén dentro del mismo tramo de pasillo o del mismo cruce a la vez. Precisamente ahí está el valor: en los que no llegaron a tocarse, que son los que hoy no se anotan en ninguna parte y los únicos de los que se puede aprender sin que a nadie le cueste un dedo. El tramo lo marca usted sobre la imagen.
¿Sirve para decidir dónde poner una protección?
Para eso es. Un aviso aislado se queda en anécdota; treinta días de la misma cuenta dicen otra cosa: qué cruce junta los sustos, en qué franja del turno y con qué tipo de máquina. Con eso la baranda, el espejo o el cambio de sentido dejan de ponerse donde queda bonito. Y al mes siguiente hay una manera honesta de saber si sirvió, que es mirar si la cuenta bajó.
¿Funciona fuera de una bodega?
En cualquier sitio donde algo pesado se mueva cerca de gente a pie. Volquetas en el patio de una cantera con alguien caminando entre ellas. La playa de descarga de una planta de reciclaje. El andén de descarga de un centro penitenciario. Una explanada de obra con máquinas maniobrando. Cambia el piso y cambia la máquina; la pregunta no cambia: ¿hay alguien caminando por donde se mueven veinte toneladas?
¿IRIS identifica al operador del montacargas?
No. IRIS no identifica personas y no lee el número del montacargas: habla de una persona a pie y de una máquina dentro de un tramo. Eso es a propósito. Una cuenta que señala operadores concretos se vuelve un problema laboral a la segunda semana y deja de usarse; una cuenta que señala cruces se vuelve obra civil y arregla el sitio para todos los que pasan por ahí.

Ver todas las preguntas

Mírelo usted mismo

Esto no es un video. Es un pedazo de la pantalla de verdad.

Se ve el recorrido de un caso de principio a fin, en un resumen de la interfaz real reproducido sin manos. Lo que no se ve son las demás pantallas, que son muchas.

  1. Cuatro cámaras a la vez
  2. Cada una entiende lo suyo
  3. Los números suben solos
IRIS NEURAL
30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Pregunte o pida algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

¿No ve lo suyo aquí?

La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.

Ver todas las solucionesCuéntenos qué ve

Y lo mejor

El video llega tarde por definición:se mira cuando la cosa ya pasó.

Llegar a tiempo cambia el final de casi cualquier historia, y para eso no hay que cambiar de cámaras. IRIS avisa mientras está pasando, con la cámara, la hora y lo que vio.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día hábil.