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¿Cuánto se demora alguien en decirme que medio terminal está a oscuras?
Medio terminal sin luz y ni un solo reclamo
Las 22:15 en el hall del terminal. Una línea entera de luminarias no encendió y media zona quedó en penumbra. Los pasajeros lo notan sin pensarlo: caminan pegados al lado que tiene luz y dejan el otro vacío. Nadie ha llamado, porque no es una avería, es una molestia. La primera noticia oficial va a llegar mañana, cuando mantenimiento pase por ahí a hacer otra cosa.
6 cámaras en 5 sectores
Así se le pide
«Avíseme si una parte del terminal se queda a oscuras cuando debería estar encendida.»
Un pasillo a oscuras no rompe nada, y por eso se queda así semanas. Mientras tanto pasan tres cosas: la gente esquiva esa zona, las cámaras de ese lado dejan de servir para algo y, si ahí ocurre cualquier cosa, el video que queda es una mancha negra. Y cuando por fin se arregla, se arregla por un reclamo o por un parte, no por un dato. Nadie sabe cuántos días estuvo apagado.
Se decide una vez
Usted decide qué es «encendido» en cada sitio y a qué hora: el hall desde que anochece —aquí, a las seis y pico, todo el año—, el túnel siempre, el patio de la subestación de once a seis, el piso de venta mientras el almacén esté abierto. Eso se carga una vez, sitio por sitio y franja por franja. Después IRIS compara cada noche lo que ve con lo que debería haber y avisa solo cuando falta luz donde usted dijo que tenía que haberla.
El alumbrado tiene un problema raro: es la única instalación que falla sin dar ninguna señal. Un motor que se para hace ruido, una puerta que no cierra da error, pero una luminaria quemada no le avisa a nadie. Simplemente deja de estar. Y como el sitio sigue funcionando, la falla se cuela en la rutina hasta que alguien se molesta lo suficiente como para levantar el teléfono.
Por eso los apagados parciales duran tanto. En un almacén, medio piso de venta en penumbra vacía los pasillos de ese lado y nadie une una cosa con la otra. En un túnel, un tramo sin luz cambia lo que ve quien maneja a cien por hora. En el patio de una subestación, oscuro es exactamente lo que no se quiere. Y en los tres casos la cámara lleva semanas grabando la prueba sin que nadie la mire.
IRIS compara la imagen de esa cámara con cómo se ve ese mismo sitio cuando está bien: la línea de luminarias que enciende, la zona que queda oscura, la baliza que tiene que estar prendida. Cuando falta luz donde tenía que haberla, manda el aviso con la cámara, la hora y la parte concreta que se quedó sin. Mantenimiento sale con el punto ya ubicado, en vez de con «hay una luz quemada por ahí».
Y «apagado» no siempre es una lámpara del techo. En un salón de máquinas de juego, una pantalla negra en medio de un banco encendido significa que ese puesto lleva diez minutos sin dar servicio, y nadie lo vio porque nadie estaba sentado ahí. En un almacén, medio piso en penumbra no es una avería que alguien reporte: es un pasillo que la gente deja de recorrer. Son dos negocios distintos con el mismo síntoma, y la pregunta que los resuelve es la misma: ¿esto se ve como se ve cuando está bien?
Qué cambia
Antes: alguien se molestaba lo suficiente —un pasajero, un local, el guardia— y llamaba. El reporte llegaba sin sitio, sin tramo y sin hora.
Ahora: entra esa misma noche con cámara, tramo y desde cuándo. La orden de mantenimiento nace del aviso y no de una queja. Y a fin de mes hay algo que antes no existía: cuántas noches estuvo cada zona por debajo de lo que debía estar. Eso ya no se discute, se mira.
Dónde lo hemos visto

CAM-526Una pantalla apagada en medio de un banco de máquinas prendidas
«Avíseme si una máquina se queda con la pantalla apagada más de diez minutos mientras las de al lado siguen encendidas.»

CAM-185De la mitad en adelante el túnel se quedó a oscuras
«Avíseme si un tramo del túnel se queda sin luz, aunque no haya pasado nada más.»

CAM-74Medio piso de venta a oscuras
«Avíseme si se apaga la luz de una parte del piso de venta y dígame de cuál, aunque el resto del local siga prendido.»

CAM-91Media estación se quedó a oscuras
«Avíseme si una parte de la estación se queda a oscuras cuando debería estar prendida.»

CAM-357Adentro del recinto casi todo quedó apagado
«Avíseme si de noche hay menos luz de la habitual dentro del recinto, o si la baliza roja no está encendida.»
Lo que no hace
IRIS no sabe por qué está apagado. No distingue una lámpara quemada de un breaker saltado, de un reloj mal puesto o de alguien que bajó el interruptor: eso lo dice el electricista, no la imagen.
Tampoco mide luxes ni reemplaza a un luxómetro. Lo que hace es comparar cómo se ve ese sitio con cómo se ve normalmente, y eso sirve para avisar, no para certificar un nivel de iluminación.
Preguntas
- ¿No es más fácil ponerlo en el tablero eléctrico?
- Cuando el tablero lo detecta, perfecto, y la cámara sobra. El asunto es que el tablero mide corriente en la línea y no luz en el sitio. Una lámpara quemada, un balastro muerto, un reflector que alguien giró o una luminaria con polvo encima no aparecen ahí: consumen lo mismo, o no consumen nada, y nadie se entera. La cámara mira por el otro lado, que es el resultado: lo que ve la gente que camina por ahí.
- ¿Distingue una zona apagada a propósito?
- Para eso está el horario dentro de la regla. Un salón que baja las luces al cerrar no produce ni un aviso, porque a esa hora apagado es lo previsto. Lo que salta es lo contrario: falta luz en una franja en la que tenía que haberla, o una parte queda oscura mientras la de al lado sigue prendida. Sin ese horario, un sistema así avisaría todas las noches y en una semana alguien lo silenciaría para siempre.
- ¿Sirve para el alumbrado de la vía pública?
- Sí, donde haya cámara mirando esa vía. Es uno de los usos más agradecidos, porque hoy el alumbrado público se repara por avisos de vecinos, y esos avisos llegan tarde, mal ubicados y solo desde las cuadras donde vive gente que llama. Con cámaras, la comparación es la misma todas las noches y en todas las vías cubiertas. Lo que no se ve desde ninguna cámara sigue necesitando una ronda: la cámara no inventa lo que no está en su encuadre.
- ¿Y si la cámara está tapada o dañada?
- Entonces IRIS lo dice, y es otro aviso distinto. Una imagen que se va a negro de golpe, un lente tapado o una cámara que se giró no son una falla de alumbrado: son una cámara que dejó de ver, y eso también hay que saberlo el mismo día. Aquí pasa seguido cuando cae ceniza, que se pega al domo y no escurre. Separar las dos cosas importa, porque la respuesta es distinta: una la arregla el electricista y la otra la arregla el de sistemas.
Demostración · IRIS en marcha
No se lo contamos. Se lo enseñamos.
Va sola, paso a paso, y enseña solo el camino de un caso: es un resumen de la pantalla real. La herramienta de verdad tiene muchas más funciones de las que caben aquí.
- Salta el aviso
- Entra a la bandeja
- Usted abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo aquí?
La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Quien está de turno ya tiene trabajo.Mirar cuarenta pantallas no le cabe en el turno.
Con su cámara y su hora, IRIS le lleva a esa persona solo lo que hace falta que vea, después de mirar las cuarenta pantallas a la vez. En ningún turno sobra tiempo. Y qué se hace luego lo decide ella.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.