Soluciones por tipoEficiencia productiva
¿Está todo lo que tiene que estar, o falta algo de su lugar?
Lo que se ve no es la pieza: es el hueco
13:45, hora de cerrar el taller. El tablero de la pared tiene todo colgado en su hueco: llaves fijas por tamaño, destornilladores, alicates, martillos, limas, una segueta, un nivel. Todo menos uno. La silueta pintada está ahí, nítida, y encima no hay nada. Nadie sabe desde qué hora falta esa herramienta, y mientras no aparezca el taller no cierra y no se va para la casa ninguno de los que están adentro.
11 cámaras en 6 sectores
Así se le pide
««Dígame si al cerrar el taller falta alguna herramienta del tablero, y dígame cuál es el hueco y desde qué hora está vacío.»»
Ahí empieza una tarde larga: contar el tablero a mano, repasar quién estuvo, mirar en las mesas. En una planta el mismo hueco cuesta otra cosa: un aparato que sigue por la línea sin la tapa, un conector que se quedó sin encajar y una carrocería que sale de la estación con un punto de fijación vacío se descubren en la casa del cliente, y entonces la palabra que aparece en la reunión es «devolución».
Se decide una vez
Se decide una vez y se aplica sin que nadie se acuerde. Usted dice qué tablero, qué rack o qué bandeja se comprueba, a qué hora se mira —al cerrar el turno, cada mañana a las siete, cada vez que pasa una bandeja por ese punto—, quién recibe el aviso y qué llega con él: la foto del hueco vacío y la última hora en que estaba lleno. IRIS lo repite todos los días, en todos los turnos, también el día que el jefe está de vacaciones y el que lo reemplaza no sabe qué había en ese hueco.
Es siempre el mismo error con cuatro disfraces distintos. Una silueta pintada en el tablero sin la herramienta encima. Un hueco con franjas amarillas y negras en el rack de tambores. Una botella que sale de la tapadora con el cuello al aire. Un aparato que avanza por la banda con un rectángulo negro donde iba la tapa. En los cuatro casos falta algo que tenía que estar, y lo que la cámara ve no es la pieza: es el hueco.
Lo que cambia es lo que cuesta cada hueco. En el taller de un establecimiento penitenciario, una herramienta que no aparece al cierre no es un tema de producción: es la razón por la que ese taller no cierra y la tarde se alarga para todos, sin que nadie tenga la culpa. En una línea de montaje, un conector que no encajó del todo se queda debajo de un panel, se atornilla encima y sale por la puerta metido dentro de un carro.
IRIS mira el tablero, el rack, la bandeja o la banda, y lo compara con lo que usted le dijo que tiene que haber ahí. Cuando algo falta, lo dice completo: qué hueco está vacío, desde qué hora y en qué cámara se vio lleno la última vez. Con eso, el jefe de taller no empieza contando: empieza sabiendo dónde buscar. En la línea el ahorro es todavía más directo: la pieza se pone antes de que el aparato llegue a empaque, y eso son diez segundos en vez de una devolución del cliente.
Qué cambia
Antes, esto se comprobaba contando a mano al final del turno, con el cansancio encima y con afán por irse; y si algo no cuadraba, no había manera de saber desde cuándo. Ahora la comprobación la hace la cámara que ya está mirando ese tablero, y el hueco viene con hora: a las 11:40 estaba lleno y a las 11:55 ya no. Eso cambia la conversación entera, porque en vez de buscar en todo el turno se busca en un cuarto de hora.
Dónde se ve

CAM-230El último módulo no entró en su lugar
«Avíseme cuando un módulo quede fuera de línea en la bandeja, antes de que se cierre el pack, y muéstreme la foto.»

CAM-41Avenida: carros, bicis y peatones
«Cuénteme también cuánta gente pasa en bici o en patineta sin casco, para saber si hace falta una campaña de seguridad.»

CAM-245Un aparato avanza por la línea sin la tapa puesta
«Avíseme si sale un aparato de la línea sin la tapa de arriba puesta.»

CAM-208Una botella que sale sin tapa
«Dígame apenas pase una botella sin tapa por la salida de la tapadora, y dígamelo antes de que llegue al empaque.»

CAM-155Falta una caneca en el rack
«Muéstreme el rack de producto cada mañana y dígame si falta algo de su hueco, sin que nadie tenga que ir a contarlo.»

CAM-287Tres viales salieron de la tapadora con la tapa mal puesta
«Avíseme si sale de la tapadora un vial sin tapón o con el tapón torcido, y guárdeme la imagen.»

CAM-225Un conector que quedó sin encajar
«Avíseme si un conector se queda sin encajar en el costado antes de que cierren el panel.»

CAM-250El panel tiene una silueta vacía: falta una herramienta
«Avíseme cuando al cerrar el turno quede una silueta del panel sin su herramienta.»

CAM-223Un punto de fijación que quedó vacío
«Avíseme cuando una carrocería salga de la estación con algún punto de fijación vacío.»

CAM-224El atornillador no llegó a uno de los puntos
«Avíseme cuando el atornillador no llegue a alguno de los puntos de la secuencia.»
Lo que no hace
IRIS no sabe qué herramienta es ni quién la cogió: ve el hueco, dice desde cuándo está vacío y en qué cámara se vio lleno por última vez. No reconoce rostros.
Y no cuenta lo que no se ve. Si la pieza está tapada por una caja, una mano o una carreta, para IRIS no está: por eso el aviso es «no está a la vista en su lugar», y lo primero es mirar.
Preguntas
- ¿Sabe qué pieza es la que falta?
- Sabe qué hueco está vacío, que en la práctica es lo mismo. Cuando se configura el tablero se le pone nombre a cada lugar: aquí la llave del quince, aquí el martillo, aquí el nivel. A partir de ahí el aviso no dice «falta algo», dice qué hueco es y muestra la foto. En un rack de tambores o en una bandeja de módulos funciona igual: cada posición tiene su nombre y su imagen de referencia. Si usted no le puso nombre a los huecos, el aviso sigue valiendo, pero tendrá que mirar la foto para saber qué era.
- ¿Dice quién se llevó la herramienta?
- No. IRIS no reconoce rostros ni identifica a nadie. Lo que dice es que el hueco quedó vacío a las 11:55 y abre el video de ese minuto; de ahí para adelante decide una persona, con el procedimiento del establecimiento en la mano y con las competencias que tenga. En el taller de un establecimiento penitenciario esto importa especialmente: lo que se necesita es cerrar a la hora con la cuenta cuadrada, no apuntar a nadie. Y la mayoría de las veces la herramienta está sobre una mesa dos puestos más allá y aparece en tres minutos.
- ¿Funciona en una línea en movimiento?
- Sí, y es donde más se nota. Todas las botellas salen de la tapadora con su tapa; la que sale sin ella se ve porque es distinta a las de al lado. Todos los aparatos llevan la tapa metálica; el que va sin ella deja un hueco negro que se nota. El truco es poner la comprobación en el punto correcto de la línea: después de la máquina que pone la pieza y antes de la que la tapa o la empaca. Ahí la corrección cuesta diez segundos, y cincuenta metros más allá cuesta una caja abierta.
- ¿Y si algo tapa la pieza y parece que falta?
- Pasa, y por eso el aviso está escrito con cuidado: dice que la pieza no está a la vista en su lugar, no que se la haya llevado nadie. Una caja apoyada delante del rack, una mano cruzando el tablero justo en la comprobación o una carreta atravesada producen ese aviso. Se resuelve mirando la foto, que llega con él. Y se reduce mucho eligiendo bien la hora: si el tablero se comprueba al cerrar el taller, cuando ya no hay nadie moviéndose por delante, casi todos los avisos son reales.
Mírelo usted mismo
Aquí no sobran alarmas. Está lo que hay que ver.
Ni video grabado ni dibujo explicativo: es un resumen de la pantalla real, y arranca con un caso distinto cada vez. Detrás hay mucho más.
- Usted dibuja la raya
- Se cuenta solo
- Sale un número
¿No ve lo suyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
IRIS solo ve lo que la cámara muestra.Donde no llegamos, lo decimos.
Ningún programa arregla un encuadre que mira a otro lado ni una lente sucia. Antes de prometer nada, decimos qué cámaras están en condiciones de ver lo que se les pide.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Estamos en España, con seis o siete horas de diferencia. Si llama por la mañana, en España es media tarde y contesta una persona; por la tarde ya cerramos, y si escribe le contestamos igual.