Soluciones por tipoEntorno y aseo
¿Cuánto tiempo lleva ese charco ahí sin que nadie lo señalice?
Alguien se va a resbalar y nadie lo ha visto
La cámara del pasillo lo lleva grabando desde la primera gota y no se lo ha dicho a nadie. Son las 18:40, hay un charco brillante justo delante del mueble de frío y lleva siete minutos ahí. Por el otro extremo entra una clienta empujando el carrito, con la vista en el estante de arriba, y todavía no lo ha visto. No hay ningún cono.
16 cámaras en 10 sectores
Así se le pide
««Avíseme apenas haya algo derramado en el piso, dígame por qué cámara y desde qué minuto está ahí.»»
Una caída en un pasillo no se queda en susto: se vuelve expediente. Primero está la persona, que unas veces es una clienta de ochenta años y otras el compañero que iba empujando el estibador manual. Después viene el papeleo: el informe, la aseguradora, la incapacidad, y meses más tarde alguien pidiendo el video de aquel día para saber cuánto llevaba el charco ahí. Esa pregunta casi nunca tiene respuesta, y no tenerla se paga.
Se decide una vez
Usted dice dónde tiene que estar el piso limpio, cuántos minutos aguanta un charco sin señalizar y a quién se avisa: si en un pasillo de sala aparece líquido y sigue ahí pasados dos minutos, aviso a la persona de aseo del turno con la cámara abierta; si aparece en la línea de llenado, aviso también al jefe de línea. IRIS lo aplica en todas las cámaras que miran ese piso, todos los turnos, sin que nadie tenga que acordarse.
El mismo charco aparece en lugares que no se parecen en nada. En la curva de una banda de llenado, con vidrio roto entre el líquido y la banda sin parar. En un pasillo de hospital, medio paso de ancho, sin una sola señal puesta. Cambia el edificio y cambia el líquido; lo que no cambia es que alguien lo ve tarde.
Y se ve tarde porque un derrame no hace ruido. No salta una alarma, no se para nada, no hay nadie de turno mirando el piso. Se descubre cuando alguien pasa por ahí, y ese alguien es tan probable que sea la persona de aseo como que sea la clienta con el carrito o el operario que lleva veinte kilos en las manos. Mientras tanto la mancha crece: gota a gota debajo de la bomba, baldosa a baldosa por el piso, buscando la pendiente y a veces el sumidero, que es donde el charco deja de ser un resbalón y pasa a ser un papel que hay que firmar.
IRIS mira el piso. Ve que hay algo que antes no estaba, ve que brilla, ve que crece, y lo dice: qué cámara, qué hora, y el video desde la primera gota. No sabe qué líquido es ni de quién es la culpa, y no le hace falta para lo único que importa en ese momento, que es que alguien vaya. Lo demás —el cono, el aviso, la novedad— lo sigue haciendo una persona. Lo que cambió es que ya no depende de quién pase por ahí.
Qué cambia
El derrame lo encontraba el que pasara por ahí, y si el que pasaba primero era un cliente y no un empleado, mala suerte. El personal de aseo se enteraba por radio, con el charco ya extendido y sin la menor idea de desde cuándo estaba.
Ahora el aviso nace del propio piso: cámara, minuto y video desde la primera gota. Y quien firma la seguridad tiene por fin la respuesta a la pregunta que siempre llegaba tarde: cuánto tiempo llevaba ahí.
Dónde se ve

CAM-237Un charco creciendo debajo del skid
«Avíseme si aparece un charco en el piso de la línea y dígame desde qué minuto está creciendo.»

CAM-256Sale humo de la máquina y hay aceite en el piso
«Avíseme si sale humo de una máquina o aparece un charco en el piso del taller.»

CAM-215Un charco de espuma en mitad del paso
«Avíseme si se acumula líquido o espuma en el piso de proceso, aunque sea de noche y no haya nadie.»

CAM-122Piso mojado en el pasillo
«Avíseme cuando aparezca algo regado en el piso de un pasillo y siga ahí sin señalizar, y dígame por qué cámara y desde cuándo.»

CAM-544Cuatro avisos de aseo en el mismo encuadre
«Avíseme si hay un derrame en zona de paso, un carro de servicio parado más de quince minutos o un carro de mercado fuera de su zona.»

CAM-320Un chorro saliendo de la bomba y un charco que crece
«Avíseme apenas salga líquido a presión de una bomba o crezca un charco en el piso del skid, y muéstreme el video desde el primer segundo.»

CAM-292Cápsulas partidas y polvo suelto entre las buenas
«Avíseme cuando pasen por la banda cápsulas abiertas o partidas, o polvo derramado alrededor.»

CAM-435El lixiviado se salió del dique y corre por el concreto
«Avíseme si aparece un charco fuera del dique de contención del tanque y sigue creciendo.»

CAM-73Mancha de líquido en el piso
«Avíseme apenas haya algo derramado en el piso, en cualquier pasillo, y sobre todo si veo que se acerca alguien.»

CAM-404Un chorro sale de la brida y el charco no para de crecer
«Dígame si sale un chorro de una junta o si crece un charco alrededor de una bomba.»
Lo que no hace
IRIS no sabe qué líquido es. Ve que hay algo en el piso que antes no estaba, que brilla y que se extiende: no distingue agua de aceite ni dice si es peligroso. Tampoco pone el cono ni cierra el paso por su cuenta; avisa a una persona y esa persona decide.
Y solo ve lo que la cámara mira. Si el charco está debajo de una estiba, detrás de una máquina o fuera del encuadre, no está.
Preguntas
- ¿IRIS distingue si es agua, aceite o producto?
- Analizar la composición no le corresponde a una cámara: eso lo hace quien va y lo mira de cerca. IRIS ve que en el piso hay algo que antes no estaba, que refleja la luz y que se está extendiendo, y avisa por eso. En la práctica alcanza, porque la primera decisión siempre es la misma —ir, señalizar y mirar de dónde sale— y en casi todos los sitios la respuesta la decide el lugar más que el líquido: un charco delante del mueble de frío no se trata igual que uno debajo de una bomba, y eso ya lo sabe quien opera.
- ¿Avisa de noche, cuando no hay nadie en la planta?
- Sí, y es cuando más se nota. De día un derrame lo acaba viendo alguien; de noche, en una sala de proceso vacía, puede estar cinco horas creciendo hasta que entra el turno de mañana y se encuentra media planta mojada y una parada que no estaba prevista. IRIS mira igual a las cuatro de la madrugada que a las once, y el aviso llega a quien usted diga: quien esté de turno, el jefe de turno o un teléfono de disponibilidad. La cámara ya estaba encendida; lo que faltaba era que alguien la estuviera mirando.
- ¿Sirve con las cámaras que ya tengo puestas?
- La única condición real es que la cámara vea el piso. Una cámara colgada mirando de frente hacia la puerta no sirve para esto, porque el piso le queda en el borde de la imagen. Lo que funciona es lo de siempre: la cámara a unos cuatro metros y con inclinación hacia abajo, que es como se monta en un poste de alumbrado o en un pasillo. Y si un encuadre no da, se ve en la prueba: se conecta, se mira una semana y se decide, sin haber cambiado nada antes.
- ¿Guarda el video de antes del aviso?
- Sí, y en esta palabra es media respuesta. El aviso llega cuando el charco ya se ve, pero lo que se necesita después es el minuto anterior: qué se rompió, quién pasó, si alguien lo vio y siguió. IRIS guarda el incidente con su video, con la hora de inicio y con la cámara, y queda buscable: si dentro de seis meses alguien reclama por una caída, el video de aquel día se encuentra por lo que pasó, no rebobinando ocho horas de grabación.
Mírelo usted mismo
Aquí no sobran alarmas. Está lo que hay que ver.
Ni video grabado ni dibujo explicativo: es un resumen de la pantalla real, y arranca con un caso distinto cada vez. Detrás hay mucho más.
- Usted dibuja la raya
- Se cuenta solo
- Sale un número
¿No ve lo suyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Si tiene una cámara,ya tiene un vigilante. Si tiene cuatro mil, tiene cuatro mil vigilantes.
Ninguno se cansa, ninguno mira a otro lado y ninguno hace turnos. Y no hay que instalar nada: las cámaras que ya tiene puestas pueden empezar a entender lo que ven.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Estamos en España, con seis o siete horas de diferencia. Si llama por la mañana, en España es media tarde y contesta una persona; por la tarde ya cerramos, y si escribe le contestamos igual.