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¿Cuánto rato lleva abierta la puerta del frío?

La puerta del frío, abierta

Seis de la mañana en el muelle refrigerado. La puerta del cuarto frío está abierta de par en par y el vaho sale al muelle. Un operario espera de pie en el hueco, con los brazos abiertos, a que llegue el estibador manual. Afuera, sobre el piso del muelle, hay tres estibas de cajas de pescado que salieron del camión hace once minutos. Nadie ha mirado el reloj ni una vez.

5 cámaras en 4 sectores

Así se le pide

««Dígame cuánto rato lleva abierta la puerta del frío y cuánto llevan las estibas afuera, y avíseme si pasa de cinco minutos.»»

El registro de temperatura de esa carga no cuenta esos once minutos, porque la sonda está dentro del cuarto y el pescado está afuera. Si la mercancía llega mal a destino, la discusión no se resuelve con la gráfica del registrador: la gráfica solo cuenta lo que pasó adentro. Lo que rompió la cadena pasó en el muelle, entre las seis y las seis y once, y de eso no hay escrita ni una línea en ningún lado.

Se decide una vez

Esto se decide una sola vez, y lo decide calidad con logística. Usted dice cuántos minutos puede estar abierta cada puerta, cuánto puede estar una estiba fuera del cuarto frío, en qué franjas se aplica y a quién se avisa: si la puerta del muelle refrigerado pasa de tres minutos abierta, aviso al jefe de muelle; si una estiba lleva más de diez afuera, aviso otra vez y lo dejo anotado. IRIS lo aplica en todas las puertas, y guarda el reloj de cada apertura.

La cadena de frío casi nunca se rompe de golpe. Se rompe en pedazos de cinco minutos, y ninguno de esos pedazos sale en el registro. Un contenedor refrigerado con las dos puertas abiertas y el cable de alimentación tirado en el piso, fuera de la toma. La puerta de un cuarto frío farmacéutico abierta seis minutos mientras alguien saca bandejas de viales. Ninguno de esos momentos es una novedad. Todos juntos son la vida útil del producto.

El problema de fondo es que la temperatura se mide donde está la sonda, y el producto casi siempre está en otro lado. La gráfica del cuarto dice que adentro hizo cuatro grados toda la noche, y es verdad. No dice que la puerta estuvo abierta once minutos a las seis de la mañana con tres estibas en el muelle, porque para eso no hay sonda: hay una cámara que lo estaba viendo todo y a la que nadie le preguntó.

IRIS no mide temperatura, y conviene decirlo de entrada. Mide tiempo y lugar: cuántos minutos lleva esa puerta abierta, cuántos lleva ese contenedor sin cable. Y en la sala de máquinas, donde el frío se fabrica, hace algo distinto y más serio: si sale una nube blanca por el lateral de la bancada, si hay alguien en el piso o si al evacuar se queda alguien adentro, eso no es un aviso de calidad. Es una llamada urgente.

Qué cambia

La puerta se cerraba cuando alguien pasaba por ahí y se acordaba, y cuántos minutos había estado abierta no lo sabía nadie. Ahora, a los tres minutos le entra un aviso al jefe del muelle de cargue con la cámara puesta, y a los diez entra otro por las estibas que siguen afuera. Y al cierre del mes hay una lista de aperturas por puerta y por turno, que es exactamente la conversación que hasta hoy no se podía tener con datos encima de la mesa.

Dónde se ve

  • Sala de compresores de frío, de madrugada. La bancada está forrada de escarcha, con carámbanos colgando de los tubos, y por un costado sale una nube blanca y densa que ya ocupa media sala. Sobre la línea amarilla del piso hay una persona tendida boca arriba, con pedazos de hielo caídos a su alrededor. Otras cuatro van saliendo; una alcanzó la puerta del fondo. IRIS registra cuatro cosas: la nube, la escarcha, la persona en el piso y cuántas salieron. Lo que no hace es medir amoniaco.

    CAM-219Nube en el cuarto frío y una persona en el piso

    «Avíseme si sale una nube en la sala de máquinas, si hay alguien en el piso o si al evacuar se queda alguien dentro.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Seis de la mañana en el muelle refrigerado. La puerta del cuarto frío está abierta de par en par y el vaho sale al muelle. Un operario espera de pie en el hueco, con los brazos abiertos. Afuera, sobre el piso mojado, hay cuatro cargas esperando: una estiba de cajas blancas de pescado, un carro de fruta, una estiba envuelta en película y una bandeja de verdura. Un montacargas descarga el camión de la izquierda. IRIS cronometra la puerta y cada estiba por separado.

    CAM-277El cuarto frío abierto y el pescado esperando afuera

    «Dígame cuánto rato lleva abierta la puerta del frío y cuánto llevan las estibas afuera, y avíseme si pasa de cinco minutos.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Primera hora de la tarde en la hilera de refrigerados. Uno de los contenedores tiene las dos puertas abiertas y se ve el interior vacío. Delante, sobre el pavimento, hay un cable de alimentación suelto, fuera de su toma. Al lado, un técnico con casco y chaleco reflectivo, con una tableta en la mano. Y aquí conviene decir el límite de una vez: la temperatura la da el propio equipo del contenedor, no la cámara. Lo que ve IRIS es la puerta abierta, el cable caído y cuánto rato llevan así.

    CAM-452Un reefer con las puertas abiertas y el cable en el piso

    «Avíseme cuando un contenedor refrigerado lleve más de cinco minutos con la puerta abierta o con el cable fuera de la toma.»

    Ver esta cámaraLos puertos

  • Dos de la tarde. La puerta del cuarto frío está abierta de par en par. Adentro, una persona saca una bandeja de viales de un estante. Afuera, sobre la mesa de acero, ya hay cuatro bandejas de producto esperando. Otra persona espera de pie al lado, sin nada en las manos. IRIS cronometra desde el segundo en que la puerta se abrió y cuenta cuánto rato lleva afuera cada bandeja. La temperatura del producto no la mide: eso lo dice la sonda.

    CAM-296La puerta del cuarto frío lleva seis minutos abierta

    «Avíseme si la puerta del cuarto frío lleva más de tres minutos abierta o si hay bandejas afuera más de diez.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Media tarde en el muelle de cargue interior, delante del cuarto frío. La puerta está abierta de par en par y la neblina fría sale al pasillo. Un operario tira con el estibador manual de una estiba de garrafas de leche con tapa azul que ya está fuera del frío. A la izquierda, otro operario espera junto a la pared. A la derecha entra un montacargas con otra estiba cargada, y al fondo se ve la sala de envasado detrás del vidrio.

    CAM-214La puerta del cuarto frío lleva demasiado abierta

    «Avíseme cuando la puerta del frío lleve más de tres minutos abierta, y avíseme también si una estiba lleva demasiado rato afuera.»

    Ver esta cámaraLa industria

Lo que no hace

IRIS no mide temperatura. No sabe cuántos grados cogió ese pescado en el muelle ni si el producto se dañó: eso lo dicen sus sondas.

Y no ve dentro de un equipo. Sabe si la puerta de un contenedor está abierta y si el cable está fuera de la toma, pero no si el grupo de frío está funcionando bien. Lo que aporta es el tiempo y el lugar, que es justo el dato que hoy no tiene nadie.

Preguntas

¿IRIS mide la temperatura del cuarto frío?
No, ni lo pretende. Para eso están las sondas, y son mejores que cualquier cámara. Lo que IRIS aporta es justo lo que la sonda no alcanza a ver: cuántos minutos estuvo abierta la puerta, cuánto tiempo se quedó esa estiba por fuera del cuarto frío y cuánto llevaba ese contenedor sin el cable conectado. Son dos datos distintos que se complementan: la sonda cuenta lo que pasó adentro, IRIS cuenta lo que pasó afuera.
¿Sirve para una reclamación a un transportador?
Sirve para saber qué pasó y a qué hora, que es lo que hoy falta. Queda registrado que a las 06:00 se abrió esa puerta, que a las 06:11 seguía abierta y que tres estibas estaban en el muelle, con la imagen y la cámara. Si esa información sirve o no en una reclamación concreta lo dicen su contrato y sus abogados, no nosotros. Lo que sí cambia es que la conversación deja de ser su palabra contra la del otro.
¿Sabe si un contenedor refrigerado está conectado?
El cable sí: ve si está en la toma o tirado en el piso, y con eso ya resuelve la falla más común de una hilera de refrigerados. También ve las puertas abiertas y cuánto llevan así. Lo que no ve es si el equipo de frío está trabajando bien por dentro; un contenedor puede estar conectado y averiado a la vez, y eso lo dice su propio sistema, no una cámara. IRIS cubre lo que se ve desde afuera, que es donde están casi todos los descuidos.
¿Y una fuga en la sala de máquinas de frío?
Sí, y ahí la regla es otra y más urgente. Si por el lateral de la bancada sale una nube blanca densa, si hay una persona en el piso o si al evacuar queda alguien adentro, el aviso no va a calidad: va a emergencias, con la cámara abierta. Eso sí: IRIS no reemplaza a los detectores de gas de la sala, que son los que miden la concentración y disparan la alarma. Ve lo que se ve —la nube, la persona, la sala que no acaba de vaciarse— y lo dice rápido.

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