Soluciones por tipoEntorno y aseo
¿Cuántas veces al mes está esa esquina así, y desde cuándo?
El contenedor estaba lleno y el andén hizo de contenedor
Son las 07:15 de un lunes. El carro recolector pasó el sábado a las 05:40 y no vuelve hasta mañana. Los contenedores están llenos y alrededor hay dieciocho horas de cosas dejadas al lado: cajas de cartón abiertas, bolsas amarradas, un montón suelto que ya ocupa medio andén y la esquina del cruce peatonal. Una señora con un carrito de bebé se baja a la calzada para rodearlo. La cámara del cruce lleva todo el fin de semana viéndolo crecer.
12 cámaras en 6 sectores
Así se le pide
««Avíseme si se acumula basura fuera de los contenedores y dígame desde cuándo está ahí.»»
Un montón así no lo paga nadie de golpe: lo paga la ciudad por cuotas. La cuadrilla va a barrer donde le toca por calendario, no donde hace falta, y esa esquina se limpia dos días tarde. Mientras tanto llegan las llamadas de los vecinos, las fotos en redes y la queja que sube a la alcaldía. Y a fin de mes nadie sabe decir si esa esquina es un caso raro o un problema de todas las semanas.
Se decide una vez
Usted dice qué pedazo de andén tiene que estar libre alrededor de cada isla, cuánto tiempo se aguanta algo apoyado ahí y qué pasa entonces: si en la isla del cruce hay bultos fuera del contenedor durante más de dos horas, se abre un aviso al servicio de aseo con la cámara; si además tapan la esquina del cruce peatonal, el aviso sale al momento. Y todos los días, sin que nadie lo pida, queda contado cuántas horas estuvo así cada isla.
Un contenedor lleno es una invitación. El primero que llega y no puede abrir la tapa deja la caja al lado, apoyada, con toda la buena intención del mundo. A la cuarta bolsa aquello ya no es un descuido de nadie: es un punto de basura que se creó solo, y que se va a repetir el sábado que viene a la misma hora, porque lo que falló no es la gente, es que el contenedor estaba lleno cuando le tocaba estar vacío.
Lo mismo pasa donde nadie mira. En una planta de residuos, un cajón lleno hasta el borde y sin cubrir suelta bolsas y plástico con el primer viento fuerte; cruzan la malla eslabonada y terminan en la cuneta y en el andén del vecino, que es quien llama. Es la misma escena: algo que tenía un lugar y ya no está en él, en un sitio de paso, creciendo despacio y sin ruido.
IRIS mira el hueco que tiene que estar libre —el andén alrededor de la isla, la franja delante de la malla, el pasillo de la celda— y dice dos cosas. La primera, que hay algo por fuera y desde qué minuto está ahí. La segunda es la que de verdad cambia el año siguiente: cuántas horas al mes estuvo así ese punto. Con lo primero se limpia hoy; con lo segundo se discute la frecuencia de recolección con un número encima de la mesa, y no con la foto que mandó un vecino por la mañana.
Qué cambia
Antes esto entraba por teléfono, y siempre tarde. Nadie sabía desde cuándo llevaba ahí el reguero, y a fin de año la frecuencia de recolección se discutía a punta de impresiones.
Ahora el aviso nace en la propia esquina, con la hora en que apareció el primer bulto y la cámara para mirarlo. Y cada punto tiene su propia historia: cuántas horas al mes amanece desbordado, qué días y a qué hora. La cuadrilla va donde de verdad hace falta, y el siguiente contrato de aseo se negocia con datos.
Dónde se ve

CAM-22El parque a la medianoche, y las canecas al otro día
«Avíseme si de madrugada se junta gente en el parque por encima del umbral y dígame cómo están las canecas.»

CAM-248La zona de reproceso se comió el pasillo
«Avíseme si a media tarde hay más contenedores de lo normal en la zona de retrabajo.»

CAM-160Un carro frente al acceso
«Avíseme si algo se queda parado delante del portón más de unos minutos: un carro, un contenedor o un montón de material, da igual.»

CAM-444Un contenedor abierto fuera de la ventana de trabajo
«Avíseme si se abre la puerta de un contenedor en el bloque fuera de las horas de operación.»

CAM-436Las bolsas pasan la malla y terminan en el andén del vecino
«Avíseme si empiezan a volar plásticos por encima de la malla hacia la calle.»

CAM-353Humo negro saliendo de un contenedor de baterías
«Avíseme al momento si sale humo o llama de un contenedor de baterías, o si una puerta se abre sola.»

CAM-24Residuos por fuera de la caneca
«Avíseme si se acumula basura afuera de los contenedores y dígame desde cuándo está ahí.»

CAM-243La celda está lista y el contenedor está vacío
«Avíseme si el contenedor de la celda se queda vacío y el robot lleva más de cinco minutos sin sacar una pieza.»

CAM-146Troncos represados contra el vertedero
«Avíseme cuando se acumule madera o basura contra las rejas del aliviadero y dígame si el montón sigue creciendo.»

CAM-452Un reefer con las puertas abiertas y el cable en el piso
«Avíseme cuando un contenedor refrigerado lleve más de cinco minutos con la puerta abierta o con el cable fuera de la toma.»
Lo que no hace
IRIS no dice quién dejó la bolsa. No identifica personas y no reconoce rostros: dice que hay algo fuera del contenedor, desde qué minuto y en qué cámara. Quien decide si eso da para una sanción es una persona, con las reglas de su municipio.
Y si el montón está detrás del propio contenedor, tapado a la cámara, no está.
Preguntas
- ¿Sirve para sancionar a quien deja la bolsa por fuera?
- No. IRIS avisa de que hay basura fuera del contenedor, desde qué minuto está ahí y en qué cámara se ve. No identifica a nadie, no reconoce rostros y no abre procesos. Si un municipio quiere ir más allá, eso ya es una decisión suya, con sus normas y con una persona mirando el video. Y en la práctica lo que más ahorra no es la sanción: es que la esquina se limpie el mismo día en vez de dos días después, y saber qué esquinas se repiten.
- ¿Puede contar cuántas veces al mes se desborda cada isla?
- Sí, y para un servicio de aseo esto vale más que el aviso. Cada isla acumula sus horas: cuántas veces al mes hay bultos por fuera, qué días de la semana, a qué hora empieza. Con eso se ve enseguida lo que ya se intuía pero nadie podía demostrar: que hay tres puntos que se desbordan siempre el domingo por la tarde y que el resto de la ciudad no tiene ese problema. Preguntar sirve para buscar; contar sirve para medir, y para medir hay que dibujar la zona sobre la imagen, no describirla.
- ¿Distingue una bolsa de un mueble o de un montón de cartón?
- Sí, lo bastante para lo que hace falta decidir. IRIS separa lo que es un bulto voluminoso —un colchón, un sofá, un cajón de obra— de un montón de bolsas o de cartón amontonado, porque no se recogen igual ni los recoge el mismo equipo. Lo que no hace es clasificar la fracción de un residuo ni decir si el cartón está bien plegado: eso no se ve desde un poste de alumbrado. Para el aviso basta con saber que hay algo por fuera, de qué tamaño y desde cuándo.
- ¿Avisa cada vez que alguien deja una bolsa?
- No, salvo que usted lo pida así. Un aviso por cada bolsa sería ruido, y a los tres días nadie los miraría. Lo normal es poner un umbral: cuánto espacio ocupado o cuánto tiempo aguanta antes de que eso sea un aviso, y en qué horas. Una bolsa a las once de la noche, un cuarto de hora antes de que pase el carro recolector, no es un problema. La misma bolsa el domingo a las diez de la mañana, con dos cajas encima y sin recolección hasta el lunes, sí lo es. Esa diferencia la decide usted una vez y IRIS la aplica siempre.
Demostración · IRIS andando
Cada vuelta, un caso nuevo. Siempre la misma pantalla.
Arranca sola y sigue un caso de punta a punta. Es un resumen: en la pantalla real hay muchas más funciones de las que caben en este recuadro.
- Las cámaras, sobre el mapa
- Se dibuja una zona
- Sale qué pasó por ahí
¿No ve lo suyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
A nadie lo contrataron para mirar una pantalla.Lo contrataron para saber qué hacer.
Mirar es lo que mejor hace una máquina; decidir es lo que solo hace una persona. IRIS mira las cuatro mil a la vez y solo le pasa a alguien lo que pide una decisión.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Estamos en España, con seis o siete horas de diferencia. Si llama por la mañana, en España es media tarde y contesta una persona; por la tarde ya cerramos, y si escribe le contestamos igual.