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¿Cuánto tiempo tengo desde que una batería empieza a botar humo?
Una batería empieza a humear y el detector calla
Seis y cincuenta de la tarde en la bodega. En la fila de carga, una batería empezó a botar una columna de humo blanco que sube recta hasta el techo. Los dos operarios que estaban al lado ya se apartaron. Arriba, a nueve metros, el detector todavía no ve nada: el humo tiene que llegar hasta él, y ese viaje son minutos. Los mismos minutos en los que esto se decide.
5 cámaras en 5 sectores
Así se le pide
«Avíseme apenas vea humo en la zona de carga de baterías, aunque no haya saltado ningún detector.»
Un fuego de baterías no se comporta como un fuego normal: vuelve a encenderse, no se apaga solo con agua y llena la bodega de un humo que obliga a evacuar aunque no queme nada. Si el aviso llega cuando ya saltó el detector de techo, ahí no se está apagando un principio de incendio: se está desalojando una bodega. Después vienen los días detenidos, el peritaje y la conversación sobre qué se vio y a qué hora.
Se decide una vez
La parte difícil de esto no es técnica: es ponerse de acuerdo, y se hace una sola vez, con prevención de riesgos y con el jefe de bodega en la misma mesa. Qué zonas quedan marcadas como zona de baterías. En qué horario. Quién contesta de día y quién de noche. Y sobre todo qué se hace en los primeros dos minutos, que es lo único que después se ejecuta de verdad. Cerrado eso, IRIS mira esas zonas siempre, en todas las cámaras que las cubran, y aplica lo mismo a las seis de la tarde que a las cuatro de la madrugada.
La zona de carga de baterías concentra más energía por metro cuadrado que cualquier otro rincón de una bodega, y casi siempre es un pasillo del fondo con una fila de cargadores. Lo mismo pasa en la sala de energía de un centro de datos, en un patio de contenedores de almacenamiento o en la correa de un punto limpio, donde entra la batería de un scooter escondida entre bolsas de basura domiciliaria.
El detector de humo del techo funciona, pero funciona tarde por diseño: espera a que el humo suba nueve metros y se acumule. Una cámara ve la primera columna apenas sale, porque la está mirando de frente. No es que la cámara sea más inteligente: es que está más cerca. Y en un fuego de baterías, los primeros minutos separan un extintor de una evacuación.
IRIS mira esas zonas todo el rato y avisa apenas aparece humo o un resplandor donde no debería haber ninguno. Dice qué cámara, qué punto y a qué hora, y abre el video en el instante en que empezó. Quien recibe el aviso no tiene que buscar nada: ve lo que está pasando y decide. IRIS no dispara la extinción ni corta la carga: eso lo hacen los sistemas de la bodega y las personas.
Y hay una segunda cosa que entrega la imagen y no entrega ningún detector: el dónde. En una sala de energía de madrugada, saber que hay humo no sirve de mucho; saber que sale por la rejilla del tercer módulo del bloque, y ver el resplandor naranja detrás, cambia lo que se hace en el minuto siguiente. Lo mismo en un patio de contenedores: no es igual «hay fuego en el patio» que «la puerta del contenedor de adelante salió despedida y por el hueco se ve llama». El aviso llega con el punto ya marcado, y quien responde no pierde el primer minuto buscándolo.
Qué cambia
Antes: el primer aviso lo daba una persona que pasaba por ahí, o un detector de techo cuando el humo ya llenaba la bodega.
Ahora: el aviso sale del propio pasillo, con la imagen adelante, y llega a la vez al celular del responsable y al puesto de control. Quien decide evacuar lo decide viendo, y no oyendo una sirena y preguntando dónde.
Dónde lo hemos visto

CAM-231Un pack de batería larga humo en mitad del pasillo
«Avíseme apenas salga humo de un pack en la zona de carros, aunque sea poco, y póngame la cámara delante.»

CAM-558Sale humo de un módulo del bloque de baterías
«Avíseme si aparece humo o un resplandor en la sala de energía, y dígame de qué módulo sale.»

CAM-276Una batería larga humo en la zona de carga
«Avíseme apenas vea humo en la zona de carga de baterías, aunque no haya saltado ningún detector.»

CAM-420Una batería de litio sube por la correa hacia el triturador
«Avíseme apenas vea una batería, un celular o un scooter en la correa de selección, antes de que llegue al triturador.»

CAM-353La puerta salió despedida y sale humo negro del techo
«Avíseme al momento si sale humo o llama de un contenedor de baterías, o si una puerta se abre sola.»
Lo que no hace
IRIS no apaga nada. No dispara la extinción, no corta la carga y no reemplaza a los detectores ni al sistema contra incendio: el proyecto exige esos equipos y los va a seguir exigiendo.
Tampoco ve el problema antes de que se vea. Una celda que se calienta por dentro no da imagen hasta que sale humo, se hincha o se abre. Si lo que usted busca es el aviso térmico anterior, eso es una sonda de temperatura y no una cámara.
Preguntas
- ¿No basta con los detectores de incendio?
- No siempre, y por eso se ponen las dos cosas. Un detector de techo espera a que el humo suba y se acumule, y en una bodega alta o con corrientes de aire eso demora. Una cámara que mira de frente la fila de carga ve la primera columna apenas sale. IRIS no reemplaza la instalación contra incendio ni lo pretende: llega antes con un aviso para que alguien pueda mirar, y el sistema hace lo suyo si la cosa se agrava.
- ¿Distingue el humo del vapor o del polvo?
- En buena parte sí, porque no mira una mancha: mira un comportamiento. Una columna que sale de un punto fijo, sube y crece no se parece a la nube de vapor de un lavado ni al polvo que levanta una grúa horquilla. Aun así hay lugares donde el vapor confunde, y ahí lo honesto es decirlo: la regla se ajusta con las escenas reales de esa bodega hasta que el aviso sirve. Prometer que nunca se equivoca sería mentira.
- ¿Vale para un patio de baterías a la intemperie?
- Sí, y es uno de los lugares donde más cuenta, porque adentro no hay nadie. En un patio de contenedores lo que se mira es humo, llama y también una puerta que se abre sola, que suele ser lo primero que aparece. El aviso llega a la brigada de emergencia con la cámara y el video, y la brigada decide desde afuera si se acerca o si llama a bomberos. Nadie tiene que abrir una puerta para saber qué hay detrás.
- ¿Sirve en una correa de residuos, con una batería entre la basura?
- Sí, y es un caso distinto: ahí todavía no hay humo, hay un objeto que no debería estar. Lo que se busca es una batería, un celular o un scooter viajando entre bolsas hacia el triturador. IRIS avisa mientras va por la correa, con la cámara y el punto, para que alguien alcance a detenerla. No lo va a tomar todo, porque lo que va tapado no se ve, y por eso se dice así y no de otra manera.
Todas las simulaciones
Algo se derramó
Avíseme si hay líquido o espuma fuera de su lugar y a los dos minutos sigue ahí.
- La frase
- Dónde vale
- Lo que encuentra
- La misma regla
¿No ve lo suyo acá?
Lo que ve acá son las palabras que ya tenemos armadas, no el límite de lo que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: todo se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si ya lo entiende o si todavía no.
Y lo mejor
Lo que vale en la cámara unovale en la cuatro mil, y no hay que copiarlo a mano.
Una regla se dice una vez y corre en todas. Y sigue diciendo lo mismo el domingo en la noche que el martes en la mañana, esté quien esté de turno.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.