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Soluciones por tipoEficiencia productiva

¿Cómo sé que no queda nada del producto anterior?

Arrancamos, y aún queda algo del lote anterior

Las seis y media de la mañana, entre dos producciones. La llenadora ya está preparada para el producto nuevo y el encargado espera la orden de arrancar. Pero la mesa de al lado sigue cubierta de etiquetas naranjas del formato anterior, con el utillaje viejo encima y dos envases en el suelo, junto a la pata. Nadie los ve, porque nadie los está mirando: todos están pendientes de la máquina.

1 cámaras en 1 sectores

Así se le pide

«Antes de arrancar, dime si queda algo del producto anterior en la mesa o por el suelo: etiquetas, envases o utillaje.»

Si arranca así, lo que se juega no es una hora de producción. Es un lote entero bloqueado el día que aparece una etiqueta naranja dentro de una caja del producto nuevo, y una llamada al cliente que no quiere hacer nadie. Y si el producto anterior llevaba un alérgeno que el nuevo no lleva, deja de ser un problema de calidad y pasa a ser un problema de salud. La lista de comprobación estaba firmada. La mesa estaba llena.

Se decide una vez

Esto se decide una sola vez. Tú dices qué trozo de la sala hay que ver vacío, qué cuenta como resto —etiquetas, envases, utillaje—, en qué momento se comprueba y quién tiene que dar el visto bueno: en cuanto se pide el arranque, IRIS mira la mesa y la zona de al lado y, si queda algo, avisa al encargado con la foto y la hora antes de que la línea empiece a llenar. IRIS lo hace en todos los cambios, también en el de las tres de la madrugada del domingo, cuando hay media plantilla y prisa.

El cambio de formato es el momento más frágil de una fábrica de alimentación, y no porque nadie haga mal su trabajo. Es que se juntan tres cosas: la línea está parada y eso cuesta dinero, el turno quiere acabar y la comprobación depende de que alguien mire la sala entera cuando ya está pensando en arrancar. La lista de comprobación existe, está bien hecha y se firma. Pero se firma delante de la máquina, no delante de la mesa que está tres metros a la izquierda.

Y los restos que hacen daño son pequeños. No es un palé del producto anterior, que se ve desde la puerta. Son cuatro etiquetas pegadas al borde de una mesa, un envase caído detrás de una pata, la pieza de utillaje que se dejó encima del carro para no tener que volver a buscarla. Cualquiera de esas tres cosas puede acabar dentro de una caja del lote nuevo, y esa caja puede acabar en un supermercado.

IRIS mira la sala en el momento en que se pide el arranque y dice lo que ve: si en la mesa y en el suelo de la zona marcada queda material del formato anterior, lo avisa con la foto y la hora. No firma nada ni libera nada: quien libera es la persona de calidad, como siempre. Lo que cambia es que ahora esa persona mira una imagen de la sala tomada al segundo, y no la memoria de haber pasado por allí hace diez minutos.

Qué cambia

Antes, la comprobación era una casilla que se marcaba de memoria y, cuando algo salía mal, el vídeo servía para ver quién había firmado. Ahora, en el minuto en que se pide el arranque llega la foto de la sala con la hora, y si queda algo se ve antes de llenar el primer envase. La comprobación tarda lo mismo, pero deja de depender de que esa mañana alguien girase la cabeza hacia la izquierda.

Dónde lo hemos visto

  • Seis y media de la mañana, entre dos producciones. La llenadora ya está preparada para el producto nuevo, pero la mesa de al lado sigue cubierta de etiquetas naranjas del formato anterior, con el utillaje del cambio y una caja de piezas encima. En el suelo, delante del contenedor azul, hay dos docenas de botellas vacías del producto que se acaba de dejar de hacer. Cinco personas esperando de pie para arrancar.

    CAM-206El cambio de formato no ha terminado

    «Antes de arrancar, dime si queda algo del producto anterior en la mesa o por el suelo: etiquetas, envases o utillaje.»

    Ver esta cámaraLa industria

Lo que no hace

IRIS no lee el código de lote impreso en una etiqueta desde una cámara de techo, ni sabe qué alérgeno lleva cada producto. Ve que en la zona marcada hay etiquetas, envases o utillaje, y avisa antes de arrancar.

Y no libera nada. La liberación de línea la firma quien la tiene que firmar, con su procedimiento. IRIS es el segundo par de ojos que mira siempre el mismo sitio, no el que decide si se arranca.

Preguntas

¿IRIS distingue una etiqueta del formato anterior de una del nuevo?
Sí, cuando se diferencian a la vista y la cámara los ve con detalle suficiente: color, forma, tamaño, el tipo de envase. Es lo normal en un cambio de formato, porque los formatos se distinguen a propósito para que no se mezclen. Lo que IRIS no hace es leer el código de lote impreso en letra pequeña desde una cámara de techo. Si tu cambio depende de leer ese código, eso se comprueba de cerca, con un lector, y IRIS se ocupa de lo que se ve en la sala.
¿Sustituye a la lista de comprobación de cambio de formato?
No, y no debería. La lista sigue igual y la firma la misma persona. Lo que hace IRIS es rellenar el punto más débil de esa lista: el que dice «zona despejada», que hoy se marca de memoria porque comprobarlo de verdad obliga a recorrer la sala mirando el suelo. IRIS mira ese trozo de sala siempre, en todos los cambios, y adjunta la foto con la hora. La firma sigue siendo humana; lo que deja de ser humano es acordarse de mirar.
¿Vale como prueba en una auditoría?
Sí, porque queda la imagen de la sala con la hora exacta del cambio, y esa imagen se guarda igual que se guarda el resto del vídeo. Un auditor no pregunta si tienes un procedimiento: pregunta cómo demuestras que se cumplió el jueves pasado a las 06:30. Con esto, la respuesta deja de ser «lo firmó el encargado» y pasa a ser «esta es la sala en ese minuto». Lo que no cambia es de quién es la responsabilidad: sigue siendo tuya.
¿Y si el cambio se hace de noche o en fin de semana?
Sí, funciona igual, y es justo cuando más se agradece. El cambio de las tres de la madrugada del domingo lo hace menos gente, con menos supervisión y con más ganas de acabar. La regla no sabe qué día es: mira la misma zona, con el mismo criterio, y avisa a quien tú hayas puesto en esa franja. Si en ese turno no hay nadie de calidad en planta, el aviso se guarda con su foto y su hora para que se revise por la mañana.

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Demostración · IRIS en marcha

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