Soluciones por tipoSeguridad de las personas
¿Cuánto lleva ese hueco abierto sin una barrera?
Un hueco abierto y ni un cono
Son las 20:05 en una calle de parque industrial. Una tapa de alcantarilla está apoyada de canto contra el sardinel y el hueco lleva abierto desde media tarde. La cuadrilla se fue a otra falla y el cono se quedó en la camioneta. En una hora empieza a anochecer, y por ese andén van a salir los del turno de tarde con la vista puesta en el celular. Y por ahí no hay ni un poste de alumbrado encendido todavía.
3 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
««Avíseme si una tapa aparece fuera de su lugar y nadie ha puesto un cono alrededor.»»
Alguien mete una pierna donde llevaba pisando veinte años. Un tobillo roto y un golpe en la cara contra el borde de hierro. Después llega lo caro: el reclamo, el informe de la aseguradora y la foto que alguien hizo con el celular, en la que se ve perfectamente que no había ni una barrera ni un cono. Defender eso cuesta meses, y en la mayoría de los casos no se puede defender.
Se decide una vez
La decisión se toma una vez, en la mesa, y vale para toda la ciudad. Si una tapa aparece fuera de su lugar, durante más de diez minutos seguidos, y además no hay ninguna barrera ni ningún cono alrededor, entonces se avisa al equipo de turno con la cámara, el punto exacto y la hora en que se abrió. Los diez minutos están para no molestar mientras la cuadrilla trabaja al lado.
Una tapa abierta no es peligrosa por estar abierta. Es peligrosa por estar abierta y no verse. La barrera y el cono son lo único que convierte un hueco en un obstáculo que la gente esquiva sin pensar. Y son también lo primero que se queda en la camioneta, porque poner la señalización cuesta cinco minutos y quitarla cuesta otros cinco, y la falla siguiente ya está esperando.
El día que sale mal, la persona que cae es siempre alguien que pasa por ahí todos los días. Nadie mira el piso en una calle que conoce. En una PTAR es lo mismo con las escotillas: una tapa de caja de inspección que se queda abierta arriba de todo, en una pasarela por donde nadie mira hacia abajo porque nunca ha habido nada. Todo el mundo pasa de largo hasta que uno no pasa.
IRIS conoce el aspecto normal de ese punto, porque una tapa de alcantarilla es de las cosas más quietas que hay en una calle: está en el mismo lugar todos los días y a todas horas. Cuando ve el hierro fuera de su hueco, cuenta el tiempo y mira si alrededor hay algo puesto. Si a los diez minutos sigue sin haber nada, lo dice. El hueco se abre en un minuto y se olvida en veinte. IRIS es el que se acuerda.
Qué cambia
Antes esto se sabía de dos maneras: por la llamada de un vecino a las diez de la noche, o por la carta de reclamo un mes después. Ahora el equipo de turno recibe un aviso con la cámara, la calle y la hora exacta en que se abrió, y puede mandar a alguien a poner una barrera antes de que anochezca. Y a fin de mes hay una lista de qué puntos se quedan abiertos más veces, que casi siempre son los mismos cuatro.
Dónde se ve

CAM-171Una caja de inspección abierta sin señalizar
«Avíseme si una tapa de alcantarilla aparece fuera de su sitio y nadie puso un cono alrededor.»

CAM-409Una escotilla abierta y todo el mundo pasando de largo
«Avíseme si una tapa o una puerta se queda abierta más de veinte minutos sin nadie al lado.»

CAM-414Una caja de inspección abierta en mitad del paso, sin cerco y sin señal
«Avíseme si un pozo lleva abierto más de diez minutos sin ninguna barrera alrededor.»
Lo que no hace
IRIS no distingue una señalización homologada de un balde puesto encima, ni sabe si esa obra tiene permiso. Ve la tapa fuera de su lugar, cuenta el tiempo y mira si alrededor hay algo puesto.
Y depende de la luz: en una calle sin alumbrado, de noche, una cámara normal ve poco. Si ese punto no tiene luz, lo honesto es decirlo antes de poner la regla.
Preguntas
- ¿Sabe IRIS que la tapa no está en su lugar?
- Sí, y por una razón simple: la tapa de un pozo de inspección es de las cosas más quietas que existen en una calle. Está en el mismo punto todos los días y a todas horas. Cuando IRIS ve la tapa levantada, apoyada contra el sardinel, o ve el hueco negro donde debería ir el hierro, sabe que esa escena cambió. Nadie tiene que describirle cómo es la tapa: basta con que lo de hoy no se parezca a lo de siempre en ese punto exacto.
- ¿Avisa apenas se abre la tapa?
- No, y es a propósito. Abrir una tapa es normal; dejarla abierta no lo es. Mientras hay una cuadrilla trabajando alrededor, el hueco está vigilado y no hace falta molestar a nadie. El problema aparece cuando la cuadrilla se va y el hueco se queda. Por eso la frase lleva un tiempo adentro: diez o veinte minutos abierta sin nadie al lado, y entonces sí, aviso.
- ¿Vale también para escotillas y puertas técnicas?
- Sí, es el mismo problema con otra forma. La escotilla de un tanque que quedó abierta allá arriba. La puerta de un cuarto técnico entreabierta. Una trampilla en una pasarela. Todas comparten la misma historia: alguien las abrió por una razón perfectamente buena y nadie las volvió a cerrar. IRIS mira la tapa, le cuenta el tiempo que lleva así y avisa cuando pasa demasiado rato sin nadie al lado.
- ¿Distingue una señalización correcta de cualquier cosa puesta encima?
- No, y conviene saberlo antes de contar con ello. IRIS ve que hay algo alrededor del hueco: un cono, una barrera, un tambor o un balde. Que ese algo cumpla la norma de señalización no lo puede juzgar una cámara. Lo que sí resuelve es el caso que de verdad hace daño, que es el hueco abierto sin absolutamente nada alrededor y sin nadie al lado. Y ese es justo el que hace daño.
Mírelo usted mismo
Aquí no sobran alarmas. Está lo que hay que ver.
Ni video grabado ni dibujo explicativo: es un resumen de la pantalla real, y arranca con un caso distinto cada vez. Detrás hay mucho más.
- Usted dibuja la raya
- Se cuenta solo
- Sale un número
¿No ve lo suyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Usted decide una vez qué le importa.Ya no depende de quién esté ese día.
Se dice con sus palabras y se queda escrito. Nadie tiene que acordarse de nada al entrar de turno: lo que decidió ya está puesto, y mañana sigue puesto.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Estamos en España, con seis o siete horas de diferencia. Si llama por la mañana, en España es media tarde y contesta una persona; por la tarde ya cerramos, y si escribe le contestamos igual.