Soluciones por tipoAnálisis de movilidad
¿Quién avisa de un auto parado donde no debe?
Lo que está parado no llama la atención
Las nueve y veinte de la noche, kilómetro 48. Un auto está parado en la banquina con el triángulo puesto y humo saliendo del capot. El conductor se bajó y está parado afuera, a un paso del carril por el que los demás siguen pasando a ciento veinte. Hace cuatro minutos que está así. En el centro de monitoreo hay ciento sesenta cámaras rotando y esa no salió en pantalla desde las siete.
10 cámaras en 7 sectores
Así se le pide
«Avisame si un vehículo se queda parado en la banquina o en un carril, y decime dónde y desde cuándo.»
Cada minuto que ese auto sigue ahí con alguien parado al lado es un minuto de riesgo que no depende de nadie. Y cuando la avería es dentro del carril, la fila que se forma detrás crece más rápido de lo que se tarda en llamar a la grúa. Lo caro no es la avería: es lo que pasa detrás de la avería mientras nadie la vio. El aviso suele llegar de otro conductor, y llega cuando ya hay tres kilómetros de fila.
Se decide una vez
La organización decide una vez qué superficies no admiten un vehículo parado y cuántos segundos son «parado» en cada una: la banquina de una autopista no es el carril de un ingreso ni la senda peatonal de una escuela. Decide también los horarios y las excepciones —el vehículo de mantenimiento que trabaja ahí— y a quién le llega el aviso. IRIS lo comprueba en todas las cámaras a la vez, incluidas las que hoy nadie mira.
Todo lo que se vigila en un centro de monitoreo reacciona al movimiento: algo entra, algo cruza, algo se mueve. Una avería es justo lo contrario. Es una cosa quieta en un lugar donde todo lo demás se mueve, y por eso no le llama la atención a nadie. Un auto parado en la banquina parece parte del paisaje, y a los diez minutos ya lo parece más.
La misma escena aparece en lugares que no son una autopista. Una camioneta blanca lleva ocho minutos quieta en el carril del ingreso de un predio, con la barrera levantada y nadie adentro. Un auto está parado encima de la senda peatonal de la puerta de la escuela, a dos metros del cartel, justo cuando entran los chicos. En el tercer subsuelo de un estacionamiento, a las cuatro de la madrugada, hay un auto detenido en el carril de circulación delante de los ascensores, en un piso que a esa hora debería estar cerrado y vacío. Y hay una calle interna pegada al muro de una unidad penitenciaria donde un vehículo quieto demasiado rato significa otra cosa.
En todos los casos IRIS hace lo mismo: comprueba que una zona que tiene que estar despejada lo esté, y cuando deja de estarlo dice desde qué minuto. No sabe por qué está parado, y esa es la pregunta que contesta la persona que abre la cámara. Lo que cambia es que la abre a los cuatro minutos y no cuando llama el conductor de atrás.
Qué cambia
Antes la avería llegaba por teléfono, casi siempre desde otro auto, y llegaba con una descripción difícil de usar: «un auto parado un poco antes de la salida, creo». Alguien tenía que buscar en qué cámara estaba eso.
Ahora llega con el punto, la cámara abierta y los minutos que hace que está ahí. Quien atiende no pierde el primer cuarto de hora ubicando el lugar: lo tiene delante y decide si manda un vehículo o si alcanza con el panel.
Dónde se ve

CAM-178Un auto atrapado por el agua
«Avisame apenas haya un vehículo parado dentro del agua, y decime dónde está exactamente.»

CAM-472Un auto parado fuera de lugar en un piso que debería estar vacío
«Avisame si hay alguien o algún auto parado en los pisos cerrados fuera del horario.»

CAM-109Un auto parado demasiado tiempo junto al muro
«Avisame si un vehículo se queda parado pegado al muro más rato del que marcamos, o si alguien se queda plantado contra la reja, y decime en qué punto del perímetro es.»

CAM-426El montón crece del otro lado del cerco
«Avisame si alguien descarga material fuera del predio, en la banquina o contra el cerco, dentro o fuera del horario.»

CAM-62Avería en la banquina
«Avisame si alguien se baja del auto en la banquina y se queda parado al lado del tránsito.»

CAM-560La puerta lleva ocho minutos tapada por un vehículo parado
«Avisame si un vehículo queda parado más de tres minutos en el carril del portón.»

CAM-142Un auto arriba de la senda peatonal
«Avisame si hay un auto parado arriba de la senda del portón, y decime cuánto rato lleva.»

CAM-568Cuántos autos suben al cerro y cuántos paran en la banquina
«Avisame si hay más de veinte autos estacionados en la banquina.»
Lo que no hace
IRIS no sabe por qué está parado. No distingue una avería de una parada para mirar el celular, ni de un vehículo de servicio que está trabajando ahí, y por eso las excepciones se escriben en la regla por zona y horario.
Tampoco llama a la grúa ni corta un carril. Dice que hay algo quieto donde no debería haberlo, desde qué minuto y en qué punto. Lo demás lo decide y lo hace una persona.
Preguntas
- ¿Distingue una avería de una parada normal?
- No, y no hace falta que lo distinga. Lo que se le pide a la regla es más sencillo: que un vehículo no se quede quieto en un lugar donde no debe haber ninguno. Da igual si es una avería, un llamado o una parada para bajar a alguien; en la banquina de una autopista, en el carril de un ingreso o encima de una senda peatonal, ninguna de las tres cosas debería estar pasando. El motivo lo ve la persona que abre la cámara.
- ¿Cuánto tiene que estar parado para que avise?
- Lo decidís vos, y por eso no hay un número único. En el carril de un ingreso con mucho paso, tres minutos ya son un problema. En la banquina de una autopista interesa saberlo casi al momento, porque el riesgo es que alguien se baje del auto. Delante de una escuela, a la hora de entrada, un minuto encima de la senda peatonal ya sobra. Se escribe una vez por zona y por franja horaria, y a partir de ahí se aplica solo.
- ¿Sirve dentro de un túnel o de un estacionamiento?
- Ahí suele andar mejor que a cielo abierto, y el motivo es aburrido: adentro la luz es siempre la misma, no hay sol de frente a las siete ni chaparrón de verano, y el encuadre no se mueve nunca. Además son dos lugares donde un vehículo quieto pesa más que en una ruta. En un túnel, porque el de atrás no tiene por dónde escaparse. En el tercer subsuelo de un shopping a las cuatro de la mañana, porque a esa hora ahí abajo no tendría que haber nada. La regla es la misma; lo que cambian son los minutos y la franja horaria.
- ¿Y los vehículos de mantenimiento que trabajan ahí?
- Salvo que la regla diga otra cosa, avisan igual, y conviene pensar despacio qué se hace con eso. Se puede sacar una zona del aviso en una franja horaria, o dejar el aviso prendido pero marcado como esperado, para que quede el registro y no suene. Lo que no conviene es apagar la cámara entera «porque ahí siempre hay alguien trabajando»: la noche que el vehículo parado no sea el de mantenimiento, esa cámara va a llevar meses muda y nadie se va a acordar de por qué.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Un extracto de la pantalla real, sin locución y sin manos. Cada vuelta plantea otra situación. Lo que hay detrás es bastante más grande que lo que se ve.
- Entra a la bandeja
- Abrís el aviso
- Confirmás o descartás
¿No ves lo tuyo acá?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
No hay obra, ni zanjas, ni cables nuevos:las cámaras ya están puestas y ya están mirando.
Lo que cambia es lo que pasa con esa imagen. Antes se guardaba y no la miraba nadie; ahora se entiende mientras ocurre, con los mismos equipos que compraste hace años.
Explicanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o si todavía no.
Estamos en España, con cuatro o cinco horas de diferencia. Si llamás a la mañana, allá es media tarde y te atiende una persona. Si escribís, te contestamos igual.