Soluciones por tipoEficiencia productiva
¿Cuánto lleva parada esa línea y qué pasó justo antes?
La línea está parada y nadie sabe desde cuándo
Media mañana en la nave de montaje. La línea no mueve nada. Dentro de la máquina hay un palé de madera atravesado, torcido, con una carcasa de aluminio encima a punto de caerse. La baliza roja está encendida. Dos operarios miran de pie sin tocar nada: uno se lleva las manos a la cabeza. Las piezas llevan once minutos quietas en el transportador. Las cámaras lo están grabando todo, y ninguna está contando los minutos.
4 cámaras en 4 sectores
Así se le pide
«Avísame cuando la línea deje de mover piezas más de un minuto y guárdame el vídeo de justo antes.»
La parada le llega al jefe de producción al final del turno, en un parte escrito a mano y con la causa que alguien recuerda. La hora que queda apuntada es la de después. Y las paradas de dos minutos no se apuntan nunca: son las que más tiempo se llevan al cabo del mes y las únicas que no aparecen en ningún informe. En la reunión de la mañana nadie puede enseñar qué se veía justo antes.
Se decide una vez
Esto se decide una vez. Tú dices qué tramo se mira, cuántos segundos sin movimiento cuentan como parada, en qué turnos se aplica y a quién se avisa: si las piezas llevan más de un minuto quietas, aviso al jefe de turno con la cámara y con el vídeo del minuto anterior. IRIS lo aplica en todos los turnos y en todas las líneas que lleven esa regla, sin que nadie tenga que acordarse. Si cambia el umbral, se cambia la regla, no la costumbre.
Una línea parada no hace ruido en el papel. En montaje es un palé que entró torcido. En embotellado es una llenadora abierta con un operario con las dos manos dentro y tres compañeros esperando de pie. Y a las tres y cuarto de la madrugada, en un tren de desbaste, es un slab incandescente quieto sobre unos rodillos que no giran. Tres sitios distintos y el mismo hueco: la máquina sabe que se ha parado, pero nadie está mirando desde cuándo.
Lo caro no es la avería grande. Lo caro son las paradas de dos minutos que pasan seis veces al día y que nadie escribe en ningún sitio, porque al final del turno ya no se acuerda nadie. Al cabo del mes eso son horas, y en la reunión de la mañana se discuten de memoria: uno dice que fue el cambio de formato, otro que fue el material. No hay imagen que enseñar.
IRIS mira el tramo y ve si el producto avanza o no avanza. Cuando deja de avanzar, cronometra desde el primer segundo y guarda el vídeo del minuto anterior. Ahí se ve el palé entrando torcido. La causa no la escribe IRIS: la escribe una persona, con la hora exacta y las imágenes delante, y tarda un minuto en vez de media hora. Cuenta los minutos que hoy no cuenta nadie.
Qué cambia
Antes, el encargado apuntaba la parada cuando se acordaba y mantenimiento llegaba preguntando qué había pasado. Ahora el aviso sale al minuto, con la cámara abierta y el vídeo de los segundos anteriores, y mantenimiento llega sabiendo qué mirar. A final de mes las paradas se ordenan por causa en vez de por recuerdo, y las cortas dejan de ser invisibles.
Dónde lo hemos visto

CAM-240La línea se ha parado con un palé atravesado dentro
«Avísame cuando la línea deje de mover piezas más de un minuto y guárdame el vídeo de justo antes.»

CAM-200La línea se ha parado y nadie sabe por qué
«Avísame cuando la llenadora deje de sacar botellas más de un minuto y enséñame el vídeo de justo antes.»

CAM-299La cinta está parada y la bandeja de rechazo se ha desbordado
«Avísame cuando los viales dejen de avanzar más de un minuto y dime cuántos han caído a la bandeja de rechazo.»

CAM-360El slab se ha quedado parado en el tren, con las balizas en rojo
«Avísame si la línea se queda parada más de dos minutos con producto caliente encima, y guárdame el vídeo de antes.»
Lo que no hace
IRIS no sabe por qué se ha parado la línea. Ve que el producto ha dejado de avanzar, cronometra desde el primer segundo y guarda la imagen. La causa la escribe una persona.
Y no actúa: no para la línea, no la arranca y no manda a nadie. Tampoco sustituye al sistema que ya lleva la producción. Trabaja al lado y aporta lo que a ese sistema le falta, que es la imagen y el minuto.
Preguntas
- ¿IRIS sabe por qué se ha parado la línea?
- No por sí solo. IRIS ve que las piezas han dejado de avanzar y guarda el vídeo de los segundos anteriores. En esa imagen se ve el palé entrando torcido, o el atasco, o la falta de material. La causa la escribe una persona, con la hora exacta y las imágenes delante, y tarda un minuto en vez de media hora. Lo que cambia no es quién diagnostica: es que el diagnóstico deja de hacerse de memoria.
- ¿Sirve también para las paradas cortas que nadie apunta?
- Sí, y es donde más se nota. El umbral lo escribe la planta: un minuto, treinta segundos o diez. IRIS cronometra cada parada desde el primer segundo y las va sumando a lo largo del turno. Las paradas de dos minutos no llegan nunca al parte y son las que más tiempo se llevan al cabo del mes. Verlas sumadas, con su hora y su cámara, cambia la conversación de la reunión de la mañana.
- ¿Sustituye al sistema que ya registra las paradas?
- No. El sistema de producción ya sabe que la línea se paró y a qué hora. Lo que no tiene es qué pasó justo antes, y eso solo está en la imagen. IRIS trabaja al lado y aporta esa parte: el vídeo y el minuto exacto. Los dos datos juntos convierten un código de parada en una causa concreta que se puede corregir. Y a la inversa: sin el sistema de planta, el vídeo solo cuenta la mitad.
- ¿La misma regla vale en una acería y en una línea de zumo?
- Sí, cambiando el umbral y el tramo. La regla no mira qué producto pasa: mira si pasa. En una línea de zumo un minuto quieto ya es una parada; en un tren de desbaste se esperan dos minutos y además importa si hay producto caliente encima. Eso lo escribe cada planta. La misma cámara y la misma frase valen para piezas, botellas, viales o paquetes, porque lo que se mide es el movimiento.
Míralo tú mismo
Aquí no hay alarmas de más. Hay lo que hay que ver.
No es un vídeo grabado ni un dibujo explicativo: es un resumen de la pantalla real, con un caso distinto cada vez que arranca. Detrás hay mucho más.
- Dibujas la raya
- Se cuenta solo
- Sale un número
¿No ves lo tuyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Buscar algo en el vídeo de ayerdebería durar lo que tardas en preguntarlo.
Se acabó rebobinar seis horas con el dedo en el ratón. Escribes qué buscas, con palabras normales, y salen los momentos que encajan. Las cámaras siguen siendo las de siempre.
Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día laborable.