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IRIS NEURALContacto

Finanzas y legales

Pagar por no poder demostrarlo

  1. La escena

    Jueves a la tarde. Sobre la mesa hay un reclamo: una mercadería que llegó dañada, con la foto de un pallet roto y un correo que ya lleva tres reenvíos. La responsable de operaciones estaba en la dársena aquella mañana y se acuerda perfectamente: ese pallet salió entero, lo vio cargar. La otra parte dice lo contrario y adjunta su propia foto. Ella tiene razón y no tiene manera de mostrarla.

  2. Dónde se rompe

    El video de aquel día existe. Está en algún lado, entre las cámaras de la dársena, las del patio y la de la salida, en alguna de las horas de aquella mañana. Nadie se acuerda del minuto exacto, y el equipo que tendría que buscarlo es el mismo que hoy está cargando camiones. Mientras tanto la grabación se borra sola: la retención sigue corriendo aunque la discusión no avance.

  3. Lo que pasa

    La discusión se alarga: un correo, un llamado, una reunión, otro correo. Cuando por fin alguien se sienta a buscar el video, la fecha ya salió del período de retención. Y la responsable firma el pago. No porque el reclamo fuera cierto, sino porque encontrar el momento salía más caro que aceptarlo.

  4. Con IRIS

    IRIS no guarda solo el video de la dársena: guarda lo que entendió en él. Qué camión, qué dársena, qué se cargó y a qué hora. Cuando llega el reclamo, la responsable escribe la patente y el día, y tiene el momento delante la misma tarde en que abre el correo. Con el momento ubicado, apartar ese video antes de que venza la retención es cuestión de un clic. Ella sigue decidiendo qué contesta y qué negocia; la diferencia es que ahora responde con lo que pasó y no con lo que se acuerda.

Tener razón y no poder mostrarla sale igual de caro que no tenerla.

Y lo mejor

El turno de noche no lo cubre nadie:lo cubre la cámara que ya está encendida.

No se cansa, no parpadea y no baja a buscar un café. Lo de la madrugada lo entiende igual que lo entendería a las doce del mediodía, y quien esté de turno se entera mientras está pasando.

Explicanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o si todavía no.

Estamos en España, con cuatro o cinco horas de diferencia. Si llamás a la mañana, allá es media tarde y te atiende una persona. Si escribís, te contestamos igual.