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Soluciones por tipoIntegridad de las infraestructuras

¿Quién ve el agua a las cuatro de la mañana?

Cuando alguien la ve, el agua lleva horas entrando

Las cuatro de la mañana en una sala técnica. De una bajante pegada al pilar cae un chorro fino, y en el suelo ya hay una lámina de agua extendida por las baldosas que avanza hacia las rejillas del falso suelo. A un lado del pasillo están los equipos de clima; al otro, los armarios. No entra nadie en la planta hasta las siete. La cámara del pasillo lleva grabando ese charco desde que era del tamaño de un folio.

11 cámaras en 4 sectores

Así se le pide

«Avísame si aparece agua en el suelo de cualquier sala técnica, aunque sea poca, y dime en qué pasillo.»

El agua no hace ruido y no dispara nada hasta que toca algo. Cuando alguien entra por la mañana lleva tres horas entrando y ya se ha metido por debajo del falso suelo, que es justo por donde va todo lo que no se puede mojar. A partir de ahí no se paga la fuga: se paga el achique, la parada, el equipo que hay que cambiar y el día entero explicándolo. Y en el vídeo se ve el primer hilo de agua a las cuatro y siete.

Se decide una vez

Esto se decide una vez. Tú dices en qué salas el suelo tiene que estar seco siempre, a partir de qué tamaño cuenta una lámina de agua, en qué horas se aplica y a quién se avisa: si aparece agua en el suelo de una sala técnica, aviso a mantenimiento con la cámara, el pasillo y la hora, sea la hora que sea. IRIS lo comprueba las veinticuatro horas en todas las cámaras de esas salas. Nadie tiene que acordarse de bajar a mirar antes de irse a casa.

El agua entra siempre por donde no se mira. Una junta que cede, una bajante que se atasca, una tapa de alcantarilla que se levanta con la tormenta, un portón que se quedó abierto un día de temporal. Y hace algo que el fuego no hace: avanza despacio y en silencio. Un incendio se anuncia; una fuga hay que descubrirla. Por eso casi todas las inundaciones que arruinan una instalación empezaron con un hilo de agua que estuvo horas delante de una cámara.

Los sitios cambian y el patrón no. La sala de bombas de una depuradora a las cinco de la mañana, con el agua tapando el suelo entero y las bancadas de los motores como último escalón seco. Una cámara subterránea de la red con dos operarios dentro y el agua entrando en cascada por el vano del muro del fondo. En todos hay cámara. En casi todos, el aviso llegó por teléfono.

Lo que hace IRIS es mirar el suelo. Comprueba si hay lámina de agua donde tiene que estar seco, dice en qué pasillo y desde qué hora, y vuelve a avisar si el agua llega a una altura que has marcado antes en la propia imagen: las bancadas, el murete, la escala. También dice cuánta gente hay dentro en ese momento, que en una cámara subterránea es la primera pregunta. Después decide una persona, que es quien puede parar una bomba o mandar salir a alguien.

Qué cambia

Antes esto se sabía de dos maneras: alguien bajaba y lo veía, o saltaba algo que ya estaba mojado. Entre las dos había horas. Ahora, mientras el charco todavía cabe en una baldosa, alguien recibe la cámara abierta con el pasillo y la hora, decide si baja, y muchas veces baja con una llave inglesa en vez de con una bomba de achique. La diferencia entre esas dos herramientas son tres horas de agua.

Dónde lo hemos visto

  • Las cuatro de la mañana. De una bajante que baja pegada al pilar cae un chorro fino de agua, y en el suelo ya hay una lámina extendida por las baldosas. A un lado del pasillo están los equipos de climatización; al otro, la fila de armarios y las rejillas por las que sube el aire. Un técnico revisa de pie, a unos metros, todavía sin verlo. IRIS ve el brillo del agua sobre el suelo, cuánto ha crecido la mancha en los últimos minutos y a qué distancia está de la rejilla más cercana.

    CAM-557Agua cayendo en el pasillo y avanzando hacia las rejillas

    «Avísame si aparece agua en el suelo de cualquier sala técnica, aunque sea poca, y dime en qué pasillo.»

    Ver esta cámaraLos centros de datos

  • El río baja crecido y turbio, casi al ras del muro. En el paseo de la margen, una fila larga de gente se apoya en la barandilla para mirarlo, y en el puente el pretil está ocupado de lado a lado. Por el paseo siguen llegando más. IRIS cuenta cuánta gente hay contra la barandilla y qué margen queda del agua al coronamiento del muro; no sabe quién es ninguna.

    CAM-177Gente agolpada a ver la crecida

    «Avísame cuando se junte demasiada gente contra la barandilla del paseo con el río crecido, y dímelo mientras se está juntando.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

  • Primera hora de la tarde, delante de la estación de bombeo. El agua turbia sale a borbotones por una tapa de alcantarilla desplazada y cubre media calzada. Una cuba de vacío está aparcada con la manguera ya tendida y tres operarios trabajan alrededor. Dos vallas amarillas y unos conos cortan el paso. En el bordillo, a un metro del agua, una pareja mira sin moverse. Cuando alguien avisa por teléfono, el charco lleva ya un buen rato creciendo.

    CAM-400El agua sale por la tapa y la calle ya es un río

    «Avísame si sale agua por un pozo o una tapa y se extiende por la calle.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Temporal a última hora de la tarde. El agua entra a chorro por el portón abierto y ya cubre toda la grava del recinto. Un operario con impermeable y casco avanza por el parque con el agua por la rodilla. El nivel se lee contra algo que está siempre ahí: las hiladas de piedra del murete. Cuatro cubiertas ahora; hace media hora eran dos. No es una estimación, es una lectura, y se ve en la imagen.

    CAM-349El agua entra por el portón y sigue subiendo

    «Avísame en cuanto entre agua en el recinto y dime cada poco cuántas hiladas del murete lleva cubiertas.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Una sala de bombeo subterránea de madrugada, con las luces de emergencia encendidas. Los dos grupos de bombeo están quietos sobre sus bancadas de hormigón y el agua turbia ya las cubre, con basura flotando encima. En el muro de la izquierda hay una escala roja y blanca con las marcas de abajo tapadas; a la derecha, la boca de salida enrejada. No hay nadie. IRIS ve la sala inundada y el agua sin moverse; no sabe si las bombas están funcionando.

    CAM-168Agua por encima de las bombas

    «Avísame si el agua de la sala de bombeo pasa por encima de las bancadas y se queda ahí sin bajar.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

  • Cinco de la mañana en la sala de bombas. El agua ha entrado y cubre el suelo entero: las bancadas de los dos motores azules todavía asoman, y es lo único que los mantiene fuera del agua. La lámina sigue subiendo y ya lame el pie de los armarios eléctricos de la pared derecha. Un operario con casco y chaleco entra por la puerta y se queda parado, con el agua por la pantorrilla. La señal de suelo mojado sigue de pie en medio del agua.

    CAM-415El agua cubre el suelo entero y sube hacia el cuadro

    «Avísame en cuanto haya agua en el suelo de la sala de bombas, y otra vez si llega a la altura de las bancadas.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Un depósito de tormentas urbano, hundido bajo la plaza y abierto por arriba, visto desde el borde. Por los tres tubos del muro izquierdo sigue entrando agua y el vaso está casi lleno: la escala roja y blanca atornillada al muro del fondo ya tiene tapadas las marcas de abajo. Arriba, la calle sigue con sus coches y sus macetas. IRIS lee a qué altura llega el agua sobre esa escala; no sabe quién pasa por arriba y no lo mira.

    CAM-165El depósito de tormentas, casi al ras

    «Avísame cuando el agua del depósito tape la marca de aviso de la escala y siga subiendo, aunque sea de madrugada y no haya nadie en la oficina.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

  • Una cámara subterránea de la red, con el agua entrando a chorro por el vano del muro del fondo y cayendo en cascada sobre la planta. Dos operarios con casco y chaleco están parados en medio, con el agua por la pantorrilla, y por la escalera de la izquierda el agua ya baja por los peldaños. Arriba, en la pasarela, hay tres personas mirando. IRIS ve que entra agua por donde no debería y que hay gente dentro; no sabe quién es ninguna.

    CAM-166Agua entrando en la cámara subterránea

    «Avísame en cuanto entre agua por el vano de la cámara, y dime cuánta gente hay dentro en ese momento.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

  • Un túnel de drenaje abovedado, con una banda azul pintada a lo largo de los muros. Por la solera hay agua acumulada y dos operarios con casco y chaleco avanzan por ella con el agua por el tobillo. A la derecha, un chorro entra por el muro y cae sobre la banqueta. A la izquierda, el haz de tuberías y una válvula roja. IRIS lee cuánto le falta al agua para llegar a la banda pintada y cuántas personas hay dentro; no sabe quién es ninguna.

    CAM-172Agua acumulada en el túnel

    «Avísame si se acumula agua en la solera del túnel mientras hay gente dentro, y dime cuánto le falta para llegar a la banda pintada.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

  • De noche, después de horas de lluvia. El agua baja turbia y con espuma por el cauce encauzado y ha cubierto casi entera la escalinata de bajada: quedan tres peldaños por encima. En el paseo mojado hay un grupo parado mirando, y otras personas se asoman desde el puente. IRIS lee a qué altura llega el agua sobre los peldaños de piedra, que llevan ahí desde siempre y no se mueven.

    CAM-175El agua sube por la escalinata

    «Dime a qué peldaño de la escalinata llega el agua, y avísame cuando pase del que hemos marcado.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

Lo que no hace

IRIS no cierra una válvula, no arranca una bomba y no corta la corriente de una sala. Ve agua donde no debería haberla y lo dice; la maniobra la hace una persona.

Y no mide litros ni caudal: no es un sensor de nivel. Dice que hay lámina de agua, hacia dónde avanza y si ha pasado la altura que marcaste en la imagen. Para saber cuánta agua hay exactamente sigue haciendo falta el instrumento de siempre.

Preguntas

¿No es más barato poner sondas de agua en el suelo?
Las sondas son buenas y baratas, y hay que ponerlas. Pero solo saben lo que pasa donde están: si el agua entra a dos metros y va hacia el otro lado, la sonda no se entera. La cámara mira el pasillo entero, y además enseña la imagen: por dónde entra, hacia dónde avanza, si hay alguien dentro. Lo razonable es tener las dos cosas. Cuando la sonda avisa, la cámara ya ha dicho de dónde viene el agua.
¿Funciona de noche, con las luces apagadas?
Depende de la cámara, y hay que mirarlo sitio por sitio. Con luz de emergencia o con infrarrojos, una lámina de agua se ve muy bien porque refleja. En oscuridad total no ve nadie, ni IRIS ni una persona. Por eso, antes de dar una regla por buena, se abre esa cámara a las cuatro de la madrugada y se mira lo que se ve de verdad. Si no se ve, se cambia la luz o se cambia la cámara. Lo que no se hace es suponerlo.
¿Distingue un charco de una mancha del suelo?
Sí, porque lo que mira es el cambio. Una mancha de aceite lleva meses ahí y forma parte del suelo; una lámina de agua aparece, crece y se mueve. IRIS compara lo que ve con cómo está ese suelo siempre y avisa cuando algo nuevo se extiende. Aun así habrá avisos que al abrir el vídeo sean un cubo volcado por la limpieza. Diez segundos de vídeo para descartarlo es un precio bajísimo por enterarse a las cuatro y no a las siete.
¿Puede decir cuánta gente hay dentro cuando entra el agua?
Sí, y es la parte que más se usa. Cuenta cuántas personas hay dentro de la zona en ese momento y lo dice en el mismo aviso, sin saber quiénes son: no reconoce caras ni identifica a nadie. En una cámara subterránea o en una sala de bombas eso cambia la llamada entera, porque no es lo mismo mandar una brigada a achicar que mandarla a sacar a dos operarios que tienen el agua por la rodilla.

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La interfaz real, paso a paso

Tú pones la regla una vez. IRIS la aplica siempre.

Verás un resumen de la interfaz, reproducido paso a paso y sin manos. Cada vuelta empieza con otro caso. La herramienta completa no cabe en una demostración.

  1. Se monta la regla
  2. Se asigna a las cámaras
  3. Publicada, vigila sola
  4. Y entonces salta
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30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Pregunta o pide algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

¿No ves lo tuyo aquí?

Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.

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Y lo mejor

Un recuerdo no se puede comprobar.Un número sí, y sale igual cada día.

El número no depende de quién estuviera de turno ni de cómo lo recuerde. Se mide igual cada día, y por eso el conteo de personas está homologado por el Centro Español de Metrología vía NeuralPax.

Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día laborable.