Soluciones por tipoEntorno y limpieza
¿A qué hora empezó a salir, y hasta dónde llegó?
Un borde de cinco centímetros y un papel con fecha
Una y veinte de la tarde, delante de la estación de bombeo. Por una tapa de alcantarilla corrida sale agua turbia a borbotones y ya cubre media calzada; la corriente baja por la calle hacia las casas de abajo. Un camión cisterna de vacío está estacionado al lado con la manguera afuera, y dos personas miran el chorro sin saber todavía si está entrando o saliendo. Lo primero que va a preguntar quien llame por teléfono es desde cuándo. Nadie lo sabe.
3 cámaras en 3 sectores
Así se le pide
«Avíseme si sale líquido por un pozo, un dique de contención o una boca y se extiende hacia la calle o hacia un sumidero.»
Deja de ser un asunto interno en cuanto aquello toca un sumidero, una caja de registro o la calle. Toca avisar, tomar muestras y redactar un informe cuya primera línea pide una hora de inicio que casi nunca se conoce. Sin esa hora, todo lo demás se estima, y una estimación es la peor casilla que se puede llenar en un expediente ambiental.
Se decide una vez
Usted dice qué línea no se puede pasar —el borde del dique, la boca del horno, el brocal de un pozo, la tapa de una caja de registro—, cuántos segundos se aguanta y a quién se llama: si aparece líquido fuera del dique del tanque y sigue creciendo diez segundos, aviso a medio ambiente y a la sala, con la cámara y con el video desde la primera mancha.
Hacia algún lado va todo lo que cae al piso de una planta. El pavimento tiene pendiente, hay canaletas, hay cajas de registro y hay diques de contención, y ese diseño es precisamente lo que separa un incidente interno de un expediente: un derrame que se queda adentro del dique se limpia y se anota; el mismo derrame que pasa el borde y baja por el hormigón hacia el sumidero ya no es limpieza, es una llamada, una muestra y un informe. La frontera entre las dos cosas son unos centímetros de bordillo que al mediodía no está mirando nadie.
Y la descarga no siempre sale por donde uno espera. Sale por la boca de un horno rotatorio, en forma de material al rojo que baja por la rampa y cae fuera de la zona prevista, con gente cerca y con el calor por delante.
Los bordes y las bocas son lo que mira IRIS. Ve la mancha que pasa la contención y hacia dónde va, ve el chorro que sale de donde no tenía que salir, ve la tapa que ya no está en su lugar y ve a alguien echando algo adentro de un tanque a una hora en la que nadie debería. Y da lo único que después no se puede reconstruir: la hora exacta en que empezó y el video desde el primer segundo. Y cuando llegue la pregunta de siempre —«¿desde cuándo?»— va a haber una respuesta, y no una estimación.
Qué cambia
Antes: la memoria armaba el relato. «Yo lo vi como a la una», decía uno; otro juraba que a las doce ya había olor; y el informe terminaba con una franja de dos horas y una foto sacada cuando la calle ya estaba cortada.
Ahora: hay hora de inicio, video desde el primer segundo y una cámara con nombre. Lo que se firma pasa a ser un hecho y no una reconstrucción.
Dónde lo vimos

CAM-216Alguien vuelca algo en un tanque destapado
«Avíseme si alguien abre un tanque de mezcla o vierte algo adentro fuera de las horas en las que toca dosificar.»

CAM-398Material al rojo saliendo fuera del horno
«Avíseme al momento si sale material caliente fuera de la boca del horno o si hay fuego en la cancha, y dígame cuánta gente hay cerca.»

CAM-400El agua sale por la tapa y la calle es un río
«Avíseme si sale agua por un pozo o una tapa y se extiende por la calle.»
Lo que no hace
Nada analiza IRIS. De qué está hecho ese líquido, si es peligroso o si la descarga incumple una autorización, no lo dice: eso lo determinan las muestras, los caudalímetros y las sondas, y IRIS no los reemplaza.
Tampoco cierra una válvula ni corta una calle. Avisa a una persona con la hora y el video, y decide esa persona.
Preguntas
- ¿Dice si lo que sale es contaminante?
- No, y nadie debería comprar esperando eso. Una cámara ve una mancha, un chorro y una dirección; una concentración no la ve. Lo que aporta IRIS es la parte que ningún analizador da: qué salió, por dónde, hacia dónde y desde qué segundo. Con esa hora se toma la muestra en el lugar correcto y se acota el episodio; sin ella, el informe empieza con un «aproximadamente». Los dos datos hacen falta y ninguno reemplaza al otro.
- ¿Sirve para el informe que hay que presentar?
- Sí, en la parte que sabe: la hora exacta de inicio, cuánto duró, en qué cámara se vio y el video desde el primer segundo, guardado y buscable. Esa suele ser la parte más floja de cualquier informe, porque se escribe de memoria días después. Lo que no aporta IRIS es la caracterización de la descarga ni una valoración legal: eso lo firman los análisis y quien tiene competencia para hacerlo. No vamos a decir que un video cierra un expediente, porque no es verdad.
- ¿Ve también lo que entra a un tanque, no solo lo que sale?
- Sí, y es la cara menos evidente de esta palabra. Un tanque de mezcla que amanece destapado fuera de las horas de dosificación, con alguien vaciando algo por la boca, plantea el problema espejo: material que llega adonde no le corresponde. La regla se arma igual —qué boca, en qué franja puede estar abierta, qué se toma por normal— y el aviso entra en ese instante. La alternativa es enterarse dos días más tarde, cuando el laboratorio devuelve un resultado extraño y hay que revisar el lote completo.
- ¿Puede avisar antes de que llegue al sumidero?
- Sí, siempre que la cámara vea el recorrido. Es la razón por la que en estos casos la cámara no se pone mirando al tanque, sino mirando al piso que hay entre el tanque y el sumidero: ahí es donde se juega todo. Entre que la mancha pasa el borde del dique y llega a la rejilla suele haber segundos o minutos, y ese margen es exactamente lo que necesita alguien para poner una barrera, cerrar una compuerta o llamar. Si el recorrido queda fuera del encuadre, no lo puede ver, y eso se comprueba antes de comprar nada.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Sin locución y sin manos, un extracto de la pantalla real. En cada vuelta plantea otra situación, y lo que hay detrás es bastante más grande que lo que se alcanza a ver.
- Entra a la bandeja
- Usted abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Se le pide con una frase, y las frases no se acaban: por eso esta lista se queda corta a propósito. Son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
La regla no decide nada.Solo se acuerda siempre, y avisa a quien decide.
Quién decide qué se hace con el aviso sigue siendo una persona. La regla solo se acuerda: se escribe una vez lo que hay que mirar, y se cumple igual a las tres de la madrugada que a mediodía.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Le respondemos el mismo día hábil.