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¿Por qué la sala está llena y la cinta vacía?

La cinta parada y la sala llena

Son las 23:50. Alrededor de la cinta 4 hay una corona de gente de dos y tres filas: doscientas diez personas paradas, con carritos y con chicos dormidos en brazos. Sobre la banda dan vueltas cuatro valijas. Un tramo largo sale vacío y lleva así seis minutos. No sonó nada por los parlantes, porque arriba todavía nadie sabe que abajo, en el subsuelo, la cinta se trabó en un codo y las valijas se están montando unas encima de otras.

2 cámaras en 1 sectores

Así se le pide

«Avisame si la cinta lleva más de cinco minutos sin sacar una valija y la gente sigue esperando.»

Es lo último que ve el pasajero antes de irse a la casa, y de toda la terminal es lo que más reclamos junta. Encima hay un dato que el contrato exige: cuánto tarda en salir la primera valija y cuánto la última. Hoy ese número lo declara quien descarga el avión, que es parte interesada, así que la reunión termina siempre igual: la palabra de uno contra la del otro, y nadie con una imagen para poner arriba de la mesa.

Se decide una vez

Vos decidís los minutos: cinco de banda vacía, o tres, o siete a última hora de la noche, cuando la sala está más llena. Eso se escribe una vez y se ajusta con lo que salga las dos primeras semanas en tu terminal, no con lo que pasa en general. IRIS lo aplica después en todas las cintas y todas las madrugadas, sin que nadie tenga que estar mirando.

La sala de recepción de equipaje es el único lugar de un aeropuerto donde la gente no puede hacer absolutamente nada más que esperar. No hay local para entrar, no hay pantalla que consultar, no hay fila que avance un lugar. Hay una banda que gira. Por eso seis minutos vacía se sienten como veinte, y por eso ahí se decide qué recuerdo se lleva el pasajero de toda la terminal.

Y el problema casi nunca está en la sala: está un piso más abajo. En el codo de una cinta las valijas se montan unas arriba de otras y el tramo deja de avanzar. El que está en el puesto del subsuelo lo tiene enfrente; el que está arriba, no. Dos mundos separados por una losa de hormigón y por una frase que nadie dice.

IRIS mira los dos y los junta. Abajo ve que la banda no mueve valijas y que se están acumulando en el codo. Arriba mide cuánta gente espera, cuánto tardó en salir la primera valija y cuántos minutos lleva la cinta sin sacar ninguna. Cuando las dos cosas coinciden, el aviso sale a la vez para la sala y para quien coordina la descarga, con la cinta, los minutos y el video. Uno baja a destrabar y otro agarra el micrófono. Las dos cosas pasan antes, que era todo lo que se pedía.

Qué cambia

Antes, arriba se enteraban por la fila del mostrador de reclamos y abajo se enteraban por un teléfono que sonaba tarde. Ahora el aviso llega a los dos lugares a la vez y con el mismo video adelante, y el número lo genera la propia sala: la misma raya y la misma zona, medidas igual cada noche. Se discute menos y se baja antes.

Dónde se ve

  • El subsuelo de equipajes. En el codo de la cinta las valijas se montaron unas encima de otras y ya no avanza ninguna: cuarenta y seis trabadas y más llegando por detrás. Un operario está en el tablero de control con la luz roja prendida, mirando el montón; otro trabaja más arriba de la línea. Aguas abajo, el tramo sale vacío con una sola valija. Y arriba, detrás del vidrio, la sala de embarque sigue como si nada. IRIS ve que la cinta lleva tres minutos sin mover una valija y que el equipaje se acumula, y lo dice al momento.

    CAM-592Abajo la cinta está trabada y arriba no lo sabe nadie

    «Avisame si la cinta deja de mover valijas y el equipaje se acumula en el codo.»

    Ver esta cámaraLos aeropuertos

  • Sala de retiro de equipaje, casi medianoche. Alrededor de la cinta hay una corona de gente de dos y tres filas: doscientas diez personas paradas, con carritos y con chicos dormidos. Sobre la cinta dan vueltas cuatro valijas. Hay un tramo largo que sale vacío y lleva así seis minutos. Al fondo, una segunda cinta con su propia corona. IRIS mide cuánta gente hay esperando, cuánto tardó en salir la primera valija, cuánto lleva la cinta sin sacar ninguna y cuánto rato se queda en promedio una persona en la sala.

    CAM-591Doscientas personas mirando una cinta vacía

    «Avisame si la cinta lleva más de cinco minutos sin sacar una valija y la gente sigue esperando.»

    Ver esta cámaraLos aeropuertos

Lo que no hace

IRIS no identifica a los pasajeros: cuenta gente, no reconoce a nadie. Y no dice por qué se paró la cinta —una avería, una valija atravesada, un cambio de turno—: dice desde qué minuto no sale nada y cuánta gente hay esperando. La causa la pone quien mira el video.

Preguntas

¿IRIS sabe de qué vuelo es cada valija?
No, y no le hace falta. IRIS ve valijas pasando por una banda: cuenta cuántas salen y cuántos minutos pasan sin que salga ninguna. Qué valija corresponde a qué vuelo lo sabe el sistema de equipajes del aeropuerto, y ahí tiene que seguir sabiéndose. Los dos datos se apoyan: el sistema dice qué vuelo tenía asignada esa cinta y a qué hora; la cámara dice si en esos minutos la banda movía valijas o giraba vacía delante de doscientas personas paradas.
¿Esta cámara avisa o mide?
Hace las dos, y cada una se arma distinto. El aviso se pide hablando: una frase con los minutos que decidas vos. El conteo se pide dibujando: una raya en la boca de la sala, para saber cuánta gente entró a esperar, y una zona pegada a la cinta, para saber cuántos quedan parados adelante. Una raya no se describe con una frase: hay que trazarla. Por eso el número de esta noche se puede comparar con el de mañana. Preguntar sirve para buscar. Contar sirve para medir. Y no se hacen igual.
¿Sirve para el dato que exige el contrato?
Sí, porque es repetible y tiene video atrás. La misma raya, la misma zona y el mismo criterio todas las noches, así que dos partes pueden mirar la cifra sin discutir de dónde sale. Un dato que declara la parte a la que se le exige no es una medida: es una declaración, y las dos partes lo saben. Acá conviene ser exactos con lo nuestro: lo que tenemos homologado ante el Centro Español de Metrología —el instituto de metrología de España— es el conteo de personas, no el de valijas. Es una homologación española: lo que llega hasta acá es el método.
¿Ve también la traba del subsuelo?
Si hay una cámara mirando ese tramo, sí. En el codo se ve clarísimo el momento en que las valijas dejan de avanzar y empiezan a montarse unas arriba de otras: eso es un cambio en la imagen, no la lectura de un sensor. IRIS cuenta cuántas se están juntando y desde qué minuto la banda no se mueve. Y como el mismo aviso puede salir al mismo tiempo para el subsuelo y para la sala, se deja de perder ese rato en que abajo ya lo saben y arriba todavía no se enteró nadie.

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No te lo contamos. Te lo mostramos.

Es un resumen de la pantalla real: va sola, paso a paso, y muestra solo el camino de un caso. La herramienta de verdad tiene muchas más funciones de las que entran acá.

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Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.

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Y lo mejor

Hay un momento en que se puede hacer algo.Es mientras está pasando, y dura poco.

Después ya solo queda contarlo. IRIS avisa en ese momento —cámara, hora e imágenes— y quien esté de turno decide qué hace con el aviso.

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