Soluciones por tipoSeguridad de las personas
¿Y si el maquinista no le ve?
A pie donde no se le ve desde la cabina
Son las 08:05 en la playa de descarga de una planta de residuos. Hay una pala cargando, un dúmper esperando turno y una máquina de cadenas girando sobre sí misma. Entre las tres cruza un hombre a pie, con un papel en la mano, buscando al encargado. Desde ninguna de las tres cabinas se le ve. Tarda once segundos en salir por el otro lado. Los once salen bien.
5 cámaras en 4 sectores
Así se le pide
«Avísame si entra alguien a pie en la explanada mientras hay máquinas maniobrando.»
Eso pasa quince veces al día y no queda escrito en ningún sitio. Nadie lo apunta porque no ha pasado nada, y el maquinista ni se entera de que ha estado a dos metros de alguien. Cuando por fin ocurre, el coste no admite discusión: una persona en el hospital, la planta parada, la inspección de trabajo dentro y una investigación que empieza pidiendo el vídeo de ese día. El vídeo existe. Nadie lo había mirado nunca.
Se decide una vez
La planta decide una vez dónde empieza la zona de máquinas, en qué horas está viva y qué pasa cuando alguien entra a pie. Si una persona a pie está dentro de la explanada, en cualquier momento, y además hay maquinaria trabajando, entonces suena el aviso en la caseta, se abre esa cámara y queda registrado con la hora. La regla se escribe una vez, en una reunión de media hora, y se aplica igual el lunes que el sábado a las siete de la tarde.
Una excavadora tiene un punto ciego del tamaño de un coche. Detrás de un dúmper cargado caben tres personas y no se ven ni por los espejos ni por la cámara de marcha atrás. El maquinista no es un imprudente: es alguien que, sencillamente, no puede ver lo que hay ahí. Y quien va a pie lo sabe, pero cruza igual, porque rodear son doscientos metros y él lleva un papel que entregar.
El día que sale mal no hay chirrido de frenos. En una cantera, un dúmper da marcha atrás hacia el borde del banco. En una playa de descarga, una pala gira con el brazo cargado. En una obra, una máquina de cadenas se desplaza dos metros para recolocarse. Dos metros bastan. El accidente no ocurre a velocidad: ocurre en una maniobra lenta, con alguien detrás que daba por hecho que le habían visto.
IRIS mira la explanada entera desde arriba, y desde ahí no hay punto ciego. Ve cuándo hay máquinas trabajando y ve cuándo entra una persona a pie en ese mismo espacio, y lo dice mientras la persona está cruzando, no después. Además lleva la cuenta: cuántas veces al día alguien atraviesa esa explanada, a qué hora y por dónde. Con eso, el paso peatonal se pinta por donde la gente pasa de verdad, y no por donde quedaba bonito en el plano.
Qué cambia
Antes, la manera de saber si la gente cruzaba por donde no debía era ponerse una mañana en la puerta a mirar. Se hacía dos veces al año y salía un informe con una impresión. Ahora cada cruce queda contado, con su hora y su recorrido, y a final de mes el plano enseña que casi todos pasan por el mismo punto: el atajo hacia el almacén de repuestos. Ahí es donde se pone la valla, y no en la otra punta del patio.
Dónde lo hemos visto

CAM-180Persona a pie entre máquinas
«Avísame si entra alguien a pie en la explanada mientras hay máquinas maniobrando.»

CAM-389Un dúmper dando marcha atrás al filo del banco
«Avísame cuando un camión dé marcha atrás más allá del balizado del borde, antes de que descargue.»

CAM-429Un hombre a pie entre tres máquinas que no le ven
«Avísame si hay una persona a pie en la playa de descarga mientras la maquinaria está trabajando.»

CAM-52Sin casco entre máquinas
«Dime cuando alguien cruce a pie por donde se están moviendo las máquinas sin casco puesto, y dímelo mientras cruza, que ahí no hay segunda oportunidad.»

CAM-388Un operario a pie entre un camión y una cargadora
«Avísame en cuanto alguien vaya a pie por la zona de máquinas del patio, aunque sea un momento.»
Lo que no hace
IRIS no mide la distancia exacta entre la persona y la máquina ni sabe si el maquinista la ha visto. Ve que los dos están en la misma explanada mientras la máquina trabaja.
Y no actúa sobre la máquina: no frena, no corta y no decide. El aviso llega a una persona, y frenar lo decide quien conduce. Esa frontera es a propósito.
Preguntas
- ¿Puede IRIS parar la máquina?
- No. El aviso llega a donde tú lo mandes: a la sala, a un móvil, a una baliza o a una pantalla del propio patio. Lo que no hace IRIS es tocar la máquina: no frena, no corta y no decide. Avisa, y quien conduce decide. Esa frontera es a propósito, porque una máquina que se detiene sola en el momento equivocado también es un riesgo, y a veces mayor que el que se quería evitar.
- ¿Funciona de noche y con polvo?
- Sí, si la cámara ve la explanada, y eso se comprueba antes de dar la regla por buena. Una explanada bien iluminada de noche funciona; una nube de polvo a contraluz al mediodía puede tapar a una persona igual que se la tapa al maquinista. Por eso la cámara se coloca alta y con la explanada de frente, y se mira una jornada de trabajo real antes de confiar en ella.
- ¿Sirve para contar cuántas veces cruza alguien a pie?
- Sí, y es lo que de verdad arregla la explanada. Un aviso suelto se comenta y se olvida; la misma cuenta durante un mes enseña por qué punto pasa casi todo el mundo, a qué hora y desde dónde. Con eso se decide dónde va la valla, dónde el paso peatonal y a qué hora conviene parar las maniobras. La cuenta se configura dibujando la línea sobre la imagen, no describiéndola con palabras.
- ¿Hace falta que la gente lleve un dispositivo encima?
- No. IRIS trabaja con lo que ve la cámara, así que cubre igual al operario de la casa, al transportista que baja del camión y al comercial que ha venido a una visita. Ese es justo el hueco que dejan las balizas que se llevan encima: funcionan con quien las lleva, y quien va a pie por una explanada donde no debería estar casi nunca es el que la lleva puesta.
Un caso distinto cada vuelta
Mira lo que pasa. Y mira lo que IRIS hace con ello.
No es un vídeo grabado ni un dibujo: es un resumen de la herramienta real, con un caso distinto en cada vuelta. La herramienta entera no cabe en un recuadro.
- Tú preguntas
- IRIS busca
- Te lo enseña
¿No ves lo tuyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
La regla se decide una vezy se aplica siempre igual.
A las tres de la mañana vale lo mismo que a mediodía, en la cámara uno y en la cuatro mil. No depende de quién esté de turno ni de lo cansado que esté.
Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día laborable.