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IRIS NEURALContacta

Soluciones por tipoSeguridad de las personas

¿Y si entra alguien sin casco y nadie lo ve?

Ha entrado sin casco por la puerta

Son las 08:15 en la puerta de la obra. Llega el camión del hormigón y detrás, a pie, el técnico de la empresa de encofrados. Saluda al del torno, que en ese momento está firmando el albarán del camión, y pasa. Lleva la chaqueta puesta y el casco en la mano. Nadie se lo dice. Cuarenta minutos después está de pie debajo de la pluma, hablando por teléfono, con el casco todavía colgando del brazo.

11 cámaras en 8 sectores

Así se le pide

«Avísame si alguien se planta delante del torno sin casco, y avísame ahí, en la puerta, no cuando ya lleve media hora dentro.»

Una llave que cae desde el segundo forjado no avisa. Y cuando le da a alguien que estaba ahí sin casco, el problema no es solo sanitario: la obra para, entra la inspección y hay que demostrar el control de acceso de un visitante que entró andando detrás de un camión. Ese día se descubre que el registro de la puerta es una firma en un cuaderno y que nadie sabe a qué hora entró ni por dónde anduvo.

Se decide una vez

Se decide una vez, en la puerta. Si alguien cruza el torno o el paso de peatones hacia la obra sin casco, entonces salta el aviso en la caseta, con la cámara abierta, para que se le pare ahí mismo. La organización dice dónde empieza la zona de casco, en qué horario y qué pasa con los visitantes. Lo repetitivo lo hace IRIS: mirar esa puerta los trescientos días del año, también cuando el de la caseta está firmando albaranes.

El casco no protege del jefe. Protege de una llave que se cae desde el segundo forjado. Y quien entra sin él casi nunca es el de la cuadrilla, que lo lleva puesto desde las siete: es el que viene de fuera una hora. El técnico, el proveedor, el comercial, el que no conoce el sitio y no piensa que ese sitio se le pueda caer encima.

El problema no es que falte la norma. La norma está escrita, está en el cartel de la puerta y está firmada en el acceso. El problema es que se comprueba en la puerta, y en la puerta hay una persona firmando albaranes, abriendo la barrera y contestando al teléfono. Media hora después, ese aviso ya no sirve para nada. Solo sirve para echar una bronca, y las broncas no paran una llave que cae.

IRIS mira esa puerta todo el rato y avisa en el umbral, mientras la persona todavía está a tres pasos de la caseta y puede dar media vuelta a por un casco. Es un aviso que no se parece a una sanción: se parece a que alguien te avise. La misma frase vale para el pasillo técnico de una depuradora, para el paso hacia el depósito de gasóleo de un puerto y para la zona de alta tensión de una subestación. Cambia la puerta, no cambia la idea.

Qué cambia

Antes, el aviso llegaba cuando alguien se cruzaba con el visitante dentro de la obra, media hora tarde y ya en tono de bronca. Ahora llega en el umbral, cuando la persona está a tres pasos de la caseta y puede dar media vuelta a por un casco. Cambia el resultado y cambia el tono: no es una sanción, es que alguien te avise. Y el que viene de fuera agradece que se lo digan antes y no después.

Dónde lo hemos visto

  • Media tarde, puerta de la sala de dosificación química. Una persona vestida de calle —camiseta, vaqueros, sin casco, sin chaleco y sin gafas— cruza el umbral hacia dentro. Un operario con casco blanco y chaleco reflectante levanta la mano para detenerla. Al otro lado de la valla están el armario de inflamables, los bidones y las cubas; en el suelo, la franja pintada que marca dónde empieza la zona. IRIS ve que ha entrado alguien sin el equipo del área, no quién es.

    CAM-317Entra en la sala de dosificación sin el equipo del área

    «Avísame si entra alguien en la sala de dosificación sin casco, sin chaleco y sin gafas.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Una calle ancha a media tarde: coches y un autobús por la calzada, carril bici verde por el centro y acera con terrazas a la derecha. No pasa nada raro; simplemente la ciudad circula.

    CAM-41Bulevar: coches, bicis y peatones

    «Cuéntame también cuánta gente pasa en bici o patinete sin casco, para saber si hace falta una campaña de seguridad.»

    Ver esta cámaraLa ciudad

  • El pasillo técnico de una depuradora, entre el reactor de aireación y las balsas. Un hombre en camisa baja por el vial hacia la cámara, sin casco y sin chaleco. Al fondo del mismo pasillo hay tres operarios con chaleco y casco, junto a la barandilla, y a la derecha otro operario con casco blanco trabajando en las bombas. El agua del reactor está en plena aireación, al lado mismo del paso.

    CAM-152Sin casco en el pasillo técnico

    «Avísame si alguien entra al pasillo técnico sin casco y sin chaleco, sea de la casa o venga de fuera.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

  • Media mañana en el muelle. Un hombre con camisa oscura y vaqueros pasa junto al vallado donde está la placa de zona restringida y sigue andando hacia el depósito de gasóleo y la vía del tren. No lleva casco ni chaleco. A pocos metros, al otro lado de la barandilla amarilla, dos operarios trabajan con casco y chaleco reflectante. IRIS ve las dos cosas a la vez: que falta el equipo y que se ha cruzado un límite dibujado sobre la imagen.

    CAM-446Cruza sin casco hacia el depósito de gasóleo

    «Avísame si alguien entra en la zona del combustible o cruza hacia la vía sin casco y sin chaleco.»

    Ver esta cámaraLos puertos

  • Turno de tarde en la nave de triaje. En el puesto de la cinta delantera hay una persona con camiseta oscura, sin casco, sin guantes y sin chaleco, inclinada sobre el material y cogiendo una botella con la mano desnuda entre vidrio, latas y film. A su alrededor, siete compañeros trabajan con casco, orejeras, mascarilla, chaleco y guantes, y el encargado revisa la línea con una tablet. IRIS ve un puesto ocupado por alguien al que le falta el equipo.

    CAM-438Sin casco ni guantes, con la mano desnuda sobre la cinta

    «Avísame si alguien se pone a triar en la cinta sin casco, sin guantes o sin chaleco.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Media mañana en los decantadores. Dos operarios están en la pasarela entre dos balsas. Uno, arrodillado, maniobra una válvula pequeña justo en el borde; el otro mira desde un metro más atrás, apoyado en la barandilla. Los dos van en camiseta: sin casco y sin chaleco reflectante. A su derecha el agua está abierta, aunque la pasarela lleve barandilla. En la entrada, el cartel de equipo obligatorio. IRIS compara lo que llevan puesto con lo que exige esa zona: casco y chaleco.

    CAM-413Sin casco y sin chaleco, al borde del tanque abierto

    «Avísame si alguien trabaja al borde de una balsa sin casco o sin chaleco.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Media mañana. Un hombre cruza la grava del parque, entre el transformador y la aparamenta, y alarga el brazo hacia las celdas. Lleva camiseta y vaqueros. Ni casco, ni pantalla facial, ni guantes, ni ropa de protección contra arco eléctrico. A su lado se ven arcos azules en la aparamenta. Aquí no hay que decidir cuánta gente es demasiada: una persona sin equipo a esa distancia ya es la incidencia.

    CAM-347En camiseta y vaqueros junto a las celdas

    «Avísame si entra alguien en la zona de alta tensión sin casco, sin guantes y sin ropa de protección, aunque solo pase de largo.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • La puerta de personas de una obra urbana, vista desde arriba: la caseta de control, el torno de altura completa y, en la valla, el cartel con los pictogramas de casco y chaleco. Delante del torno esperan dos hombres: uno lleva casco blanco y chaleco amarillo; el que tiene al lado va en camiseta blanca, con la cabeza descubierta y sin chaleco. Por la acera se acerca un tercer operario, este sí equipado. Detrás de la valla se ven la estructura en construcción, el andamio y el contenedor de escombro.

    CAM-51Entrar a la obra sin casco

    «Avísame si alguien se planta delante del torno sin casco o sin chaleco, y avísame ahí, en la puerta, no cuando ya lleve media hora dentro de la obra.»

    Ver esta cámaraLa obra

  • Se descarga un camión de plataforma con una grúa articulada. Del gancho cuelga un paquete de placas de hormigón a media altura. Un hombre con camisa granate, sin casco y sin chaleco, cruza a pie por delante de la carga, a un par de pasos de ella. Sobre la plataforma, el operario que ha eslingado el paquete sí lleva el equipo puesto.

    CAM-55Sin casco en la zona de carga

    «Mientras se descarga el camión, avísame si alguien entra en el radio de la grúa, y dímelo aunque solo esté de paso.»

    Ver esta cámaraLa obra

  • El interior de una obra grande, con el suelo de tierra lleno de rodadas. Por en medio cruza a pie un grupo de gente: el primero lleva casco blanco y chaleco, y los dos que van detrás llevan la cabeza descubierta y ninguna prenda reflectante. Más al fondo cruzan otros tres, también sin casco. A su derecha se mueve un dúmper cargado de escombro con su operador sentado, y arriba a la derecha una excavadora trabaja junto al montón de tierra.

    CAM-52Sin casco entre máquinas

    «Dime cuando alguien cruce a pie por donde se están moviendo las máquinas sin casco puesto, y dímelo mientras cruza, que ahí no hay segunda oportunidad.»

    Ver esta cámaraLa obra

Lo que no hace

IRIS no comprueba si el casco es el correcto, si está caducado o si va bien abrochado. Ve si alguien lo lleva puesto o no lo lleva.

Y no identifica a nadie: dice que hay una persona sin casco en un sitio donde hace falta, no quién es. En una vista general de patio, a cuarenta metros y a contraluz, esa pregunta ya no se contesta bien, y es mejor no ponerla ahí.

Preguntas

¿Sirve para sancionar a alguien?
No, y usarlo así lo estropea. IRIS no identifica a nadie: no reconoce caras ni sabe quién aparece en la imagen. Ve que hay una persona sin casco en una zona donde hace falta y avisa a tiempo de que se lo ponga. El objetivo es que entre con casco, no montar un expediente. Una obra donde el aviso se usa para castigar es una obra donde a la semana ya nadie mira los avisos.
¿Funciona si el casco está tapado por una capucha o por la carga?
No siempre, y conviene saberlo antes de instalar nada. Una capucha, un palé alto o un contraluz pueden tapar la cabeza. Por eso la cámara se pone donde se ve la cabeza de frente y de cerca: en el torno, en la puerta de peatones, en el punto de paso obligado. Ahí una persona ocupa media imagen y no hay dudas. En una vista general de patio, esa misma pregunta ya no se contesta bien.
¿Se puede pedir solo en una zona concreta?
Sí, y es la forma correcta de plantearlo. En casi ninguna instalación hace falta casco en todas partes: hace falta en el paso a la nave, en el radio de la grúa, en la zona de máquinas o en el pasillo técnico. Se marca esa zona sobre la imagen de la cámara y el aviso solo salta ahí. Así el aviso significa algo, y el vestuario o la oficina no generan ruido durante todo el día.
¿Comprueba si el casco está homologado o bien abrochado?
No. IRIS ve si hay un casco puesto o si no lo hay; no distingue modelos, no sabe si está caducado y no comprueba si el barboquejo está abrochado. Eso lo tiene que seguir mirando una persona. Lo que aporta es la parte repetitiva y aburrida: que alguien mire esa puerta todo el día, todos los días, y avise en el momento en que alguien pasa sin él. Esa parte no la hace bien ninguna persona durante ocho horas seguidas.

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La interfaz real, paso a paso

Tú pones la regla una vez. IRIS la aplica siempre.

Verás un resumen de la interfaz, reproducido paso a paso y sin manos. Cada vuelta empieza con otro caso. La herramienta completa no cabe en una demostración.

  1. Se monta la regla
  2. Se asigna a las cámaras
  3. Publicada, vigila sola
  4. Y entonces salta
IRIS NEURAL
30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Pregunta o pide algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

¿No ves lo tuyo aquí?

Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.

Ver todas las solucionesCuéntanos qué ves

Y lo mejor

Compraste un almacén de imágenes.Lo que hacía falta era alguien que las mirara.

Esas mismas cámaras que hoy solo llenan discos pueden avisar de lo que importa mientras está pasando. El almacén se queda; solo deja de ser lo único que tienes.

Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día laborable.