Soluciones por tipoIntegridad de las infraestructuras
¿Desde cuándo lleva goteando eso?
Un charco que no estaba ahí ayer
Son las 11:20 en el patio de almacenamiento. Un IBC blanco está abollado y hundido por un lado, apoyado en un palet de madera roto. Debajo, el hormigón está oscuro y mojado, y la mancha ha llegado casi hasta la junta. Alguien ha puesto un absorbente y se ha ido a buscar más. Nadie sabe si eso lleva goteando diez minutos o desde ayer por la tarde, y esa es justo la pregunta que van a hacer.
4 cámaras en 4 sectores
Así se le pide
«Dime si sale un chorro de una junta o si crece un charco alrededor de una bomba.»
Un goteo cuesta poco mientras está dentro del cubeto. Cuando llega al sumidero, el precio cambia de escala: análisis, limpieza, un aviso a la administración y un expediente que se resuelve en meses. En una bomba, el chorro que sale de una junta también acaba en una parada, porque lo que se está yendo por ahí es la presión de la impulsión. Y en los dos casos, la factura la fija el tiempo que estuvo saliendo sin que nadie lo viera.
Se decide una vez
Se decide una vez: qué suelos tienen que estar secos, qué charco es tolerable y cuál no, cuántos minutos puede crecer una mancha antes de que se avise y a quién se llama fuera de horario. Es una decisión de explotación y de medio ambiente, no una configuración técnica. IRIS la aplica después en el patio, en la sala de bombas y en la nave de almacenamiento, todos los turnos, sin que nadie tenga que acordarse.
Casi ninguna fuga empieza siendo una fuga. Empieza siendo una junta que llora, un IBC que se ha llevado un golpe con la carretilla o un palet que ha cedido por una esquina. Alguien lo ve, pone un absorbente y se dice que lo mira luego. Ese «luego» es el problema: entre que alguien lo ve y alguien lo arregla pasan turnos enteros, y durante esos turnos el charco no para.
Y hay un detalle que decide el coste: la hora de inicio. Cuando llega la inspección o la aseguradora, la pregunta no es «¿había una fuga?», es «¿desde cuándo?». Hoy esa respuesta se reconstruye a mano, buscando en el vídeo hacia atrás, y casi siempre acaba en un «no lo sabemos con seguridad». Con esa frase se pierden discusiones que no se pierden por la fuga, sino por no poder demostrar nada.
IRIS mira el suelo y el equipo. Ve que el hormigón se ha oscurecido donde estaba seco, ve que la mancha crece, ve el chorro que salta por encima de la tubería y ve el bidón deformado sobre el palet roto. Avisa con la cámara, la hora y el vídeo del momento en que empezó a verse. Y esa hora de inicio, que es lo que más falta hace y lo que más cuesta encontrar, ya está escrita.
Y hay un sitio donde el agua es el problema y no el líquido que se escapa: la cesta de chatarra que cuelga sobre un horno. A las seis menos cuarto de la mañana, con la nieve todavía encima del material y tres bidones cerrados entre la chatarra, lo que hay ahí es humedad atrapada a punto de entrar en un baño incandescente. Nadie está goteando nada: alguien va a meter agua donde no cabe. Es la misma mirada —qué hay mojado y qué no debería estarlo— con un margen de segundos en lugar de turnos.
Qué cambia
Antes: el goteo lo encontraba quien pasaba por allí, y la hora de inicio se estimaba a ojo.
Ahora: el aviso sale cuando la mancha empieza a crecer, se atiende en el turno en que pasó y la hora queda registrada con su imagen. El operador ya no da vueltas para comprobar suelos: va al único punto donde hoy hay algo mojado que ayer no estaba.
Dónde lo hemos visto

CAM-305El IBC se ha hundido sobre el palet y gotea al suelo
«Avísame si algún bidón o IBC del patio aparece deformado, con el palet roto o con líquido debajo.»

CAM-404Un chorro sale de la brida y el charco no para de crecer
«Dime si sale un chorro de una junta o si crece un charco alrededor de una bomba.»

CAM-74Media sala a oscuras
«Avísame si se apaga la luz de una parte de la sala y dime de cuál, aunque el resto de la tienda siga encendida.»

CAM-362Nieve y bidones cerrados en la cesta, todavía suspendida sobre el horno
«Avísame si veo nieve, hielo o un bidón cerrado en la cesta, y hazlo antes de que la grúa la lleve sobre el horno.»
Lo que no hace
IRIS no sabe qué líquido es. Ve una mancha que crece y un suelo que ha cambiado de color; si eso es agua, aceite o producto lo dice quien va a mirar, no la imagen.
Tampoco ve lo que no está a la vista: una fuga dentro de un armario, por debajo de un depósito o en una tubería enterrada no aparece en ninguna cámara. Y no sustituye a las sondas de cubeto ni a la instrumentación de proceso: se suma a ellas.
Preguntas
- ¿Distingue agua de un producto químico?
- No, y hay que decirlo antes de que se pregunte. Una cámara ve que el suelo se ha mojado y que la mancha crece; no analiza nada. Por eso la regla se escribe por sitio y no por líquido: si el suelo del patio de químicos tiene que estar seco, cualquier cosa mojada allí es motivo de aviso, sea lo que sea. Quien va a mirar decide si es agua de lluvia o algo que hay que contener.
- ¿Detecta un goteo pequeño?
- Depende del tamaño en la imagen, y es más honesto explicarlo que prometerlo. Unas gotas sobre hormigón desde una cámara a diez metros no se ven. Un charco que va creciendo debajo de un palet, sí. Un chorro que sale de una junta y salta por encima de la tubería, también, y se ve enseguida. Si el punto es crítico y el goteo es fino, la respuesta no es forzar la cámara: es acercarla.
- ¿Sirve para saber desde cuándo llevaba saliendo?
- Sí, y suele ser lo que más se agradece. El aviso lleva la hora en que la mancha empezó a verse y el vídeo de ese momento, así que la respuesta a «¿desde cuándo?» deja de ser una estimación. Eso vale para el parte interno, para el seguro y para la conversación con la administración. No convierte la fuga en un problema menor, pero sí convierte una discusión sin datos en una con imágenes y horas.
- ¿Hace falta cambiar las cámaras del patio?
- No necesariamente. Si las que hay ven el suelo alrededor del equipo con detalle suficiente, valen. El problema habitual no es la cámara, es el encuadre: muchas están puestas para mirar la puerta o el perímetro y el suelo del patio les queda lejos o de refilón. En ese caso se mueve una o se añade una, y suele ser una sola cámara por punto crítico, no una reforma de la instalación.
Todas las simulaciones
Algo se ha derramado
Avísame si hay líquido o espuma fuera de su sitio y a los dos minutos sigue ahí.
- La frase
- Dónde vale
- Lo que encuentra
- La misma regla
¿No ves lo tuyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Buscar algo en el vídeo de ayerdebería durar lo que tardas en preguntarlo.
Se acabó rebobinar seis horas con el dedo en el ratón. Escribes qué buscas, con palabras normales, y salen los momentos que encajan. Las cámaras siguen siendo las de siempre.
Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día laborable.