Soluciones por tipoEntorno y limpieza
¿Desde cuándo está verde el agua de la captación?
El agua se pone verde y lo sabemos tarde
Son las 11:20 en el embalse del que sale el agua de boca. Al fondo, a la derecha, el agua sigue azul. Delante de la torre de captación, no: un manto verde espeso cubre toda la orilla y se enrosca en remolinos hasta las rejas de entrada. Dos técnicos con casco y chaleco lo miran desde la pasarela. Lleva tres días creciendo con el calor y en el registro de explotación no hay nada escrito sobre esto hasta hoy.
7 cámaras en 6 sectores
Así se le pide
«Avísame si el agua delante de la captación cambia de color o si aparece un manto en la superficie.»
Con el calor, un manto crece en tres días. Y el jefe de explotación se entera cuando le llega la analítica, que es dos días tarde. En esos dos días se ha seguido captando agua a la misma profundidad, no se ha avisado al organismo de cuenca y no hay ninguna cronología escrita de cuándo empezó ni hasta dónde llegó. Si después hay que dar explicaciones, se dan de memoria. Y en agua de boca las explicaciones de memoria no sirven de nada.
Se decide una vez
Tú decides qué trozo de la lámina se mira, a qué hora del día se compara y cuánto cambio merece un aviso. La hora importa mucho más de lo que parece: el mismo agua a las siete de la mañana y a las siete de la tarde no tiene el mismo color, y comparar a la misma hora es lo que hace que el dato valga. Eso se escribe una vez. IRIS compara después todos los días, incluso los que no hay ronda.
Una floración de algas no es un incidente: es un proceso lento. No hay un instante en el que pase algo, sino una semana en la que el agua va cambiando de color muy poco cada día. Por eso es tan difícil de ver: quien va a diario a la captación no nota la diferencia entre hoy y ayer, igual que no se nota que a un niño le ha crecido el pelo.
La cámara sí lo nota, porque no compara con lo que recuerda: compara con la imagen de ayer, tomada desde el mismo sitio y a la misma hora. Ve que la orilla ha cambiado, ve por dónde ha avanzado el manto y ve cuándo llega a tocar las rejas de entrada, que es el momento en que esto deja de ser una curiosidad y pasa a ser un problema de explotación.
Y aquí viene lo importante, que decimos antes de que nos lo pregunten: el color se ve, la toxina no. Ninguna cámara del mundo sabe si ese manto lleva cianotoxinas. Eso se mide en un laboratorio, con una muestra. Lo que hace IRIS es ganar el día: avisa esta misma mañana de que el agua ha cambiado y de hasta dónde ha llegado, para que alguien vaya a tomar muestras hoy en vez de el jueves. Y deja escrita la cronología, que es lo que después pide el informe.
Qué cambia
Antes, esto se veía en la ronda a pie, cuando había ronda, y se confirmaba con una analítica que llegaba días después. Ahora el aviso llega la misma mañana en que el manto asoma, con la imagen de hoy al lado de la de ayer y la de la semana pasada. Quien explota la captación manda tomar muestras ese día y decide si conviene cambiar la profundidad de toma, con la cronología ya escrita.
Dónde lo hemos visto

CAM-235Manos dentro del útil con la baliza en verde
«Avísame si alguien mete las manos en el útil y la baliza no está en rojo.»

CAM-315Manos dentro del mezclador con la baliza en verde
«Avísame si alguien mete las manos en el mezclador con la puerta abierta y la baliza en verde.»

CAM-545Un niño solo en mitad del pasillo, y lo que cuenta son los minutos
«Enséñame dónde has visto en los últimos diez minutos a un niño con camiseta verde y pantalón vaquero.»

CAM-286Un palé de cuarentena pisando la zona de liberado
«Avísame si algún palé de la zona roja de cuarentena aparece dentro de la zona verde o pisando la línea.»

CAM-432Está desatascando la prensa con el cuadro en verde
«Avísame si alguien mete el cuerpo en la prensa y la máquina no está parada y bloqueada.»

CAM-416El embalse de la captación ha amanecido verde
«Avísame si el agua delante de la captación cambia de color o si aparece un manto en la superficie.»

CAM-284Un bidón de tapa verde donde no toca
«Avísame si aparece en la zona de dispensación un envase que no sea de los que hemos preparado para esta orden, o si alguno se queda fuera de su cuadro.»
Lo que no hace
El color se ve, la toxina no. IRIS avisa de que el agua ha cambiado y de hasta dónde llega el manto; nunca dice que el agua sea tóxica y, mucho menos, que sea segura. Tampoco distingue de qué es un manto verde: alga, un vertido, polen o barro después de una tormenta cambian la imagen igual.
Preguntas
- ¿IRIS detecta cianotoxinas en el agua?
- No, y este es el límite más importante de toda la página: el color se ve, la toxina no. Una cámara ve que el agua ha cambiado de color y que hay un manto en la superficie. Saber si ese manto lleva cianotoxinas, y en qué cantidad, se mide en un laboratorio con una muestra. IRIS avisa de que hay que ir a mirar y a analizar; nunca de que el agua sea tóxica ni, mucho menos, de que sea segura. Quien prometa lo contrario está vendiendo humo.
- Entonces, ¿para qué sirve el aviso?
- Para ganar el día. Una floración se ve desde la cámara en cuanto asoma, mientras que la ronda a pie y el resultado del laboratorio llegan más tarde. El aviso pone a alguien a tomar muestras esa misma mañana y deja registrado desde qué hora cambió el agua y hasta dónde llegó el manto. Esa cronología vale después para el informe interno, para el organismo de cuenca y para decidir si conviene cambiar la profundidad de toma mientras dure.
- ¿Y si el agua se pone verde por otra cosa?
- Pasa, y por eso el aviso se llama cambio de color y no floración. Un vertido, el polen, el barro después de una tormenta o el reflejo del monte al atardecer también cambian la imagen. IRIS enseña la comparación con los días anteriores, tomada a la misma hora, y una persona mira antes de mover nada. La regla de qué cambio merece un aviso, y a qué hora del día se compara, la escribe quien explota la captación, porque nadie conoce mejor ese trozo de agua.
- ¿Sirve fuera de una captación de agua de boca?
- Sí, siempre que haya una cámara fija mirando siempre el mismo trozo de agua. Sirve en una balsa de riego, en una dársena de puerto, en un canal, en una laguna de una depuradora o en el agua de refrigeración de una planta. Lo que hace falta no es una cámara especial: es que el encuadre no se mueva y que se compare a la misma hora. Si la cámara gira o cambia el zoom, la comparación deja de valer, y eso lo decimos antes de instalar.
Demostración · IRIS en marcha
No te lo contamos. Te lo enseñamos.
Es un resumen de la pantalla real: va sola, paso a paso, y enseña solo el camino de un caso. La herramienta de verdad tiene muchas más funciones de las que caben aquí.
- Salta el aviso
- Entra en la bandeja
- Abres el aviso
- Confirmas o descartas
¿No ves lo tuyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Hay noches de nieblaen las que la imagen no da para nada. Eso no se maquilla.
Contraluces, lluvia fuerte, una farola fundida. IRIS trabaja con lo que la cámara le pone delante; cuando no hay imagen, avisa de que no la hay en vez de inventarse una respuesta.
Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día laborable.