Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Y si aparece algo que nadie trajo por la puerta?
Aparece un bulto que antes no estaba
6:05 p.m. Un bulto en el piso, al pie del muro perimetral, a unos pasos del portón. En la imagen de las 5:50 no estaba. En la de las 5:58 ya estaba. Alrededor no hay nadie: ni quien lo dejó ni quien lo espera. Es viernes, y el guardia de seguridad que hace la ronda de las siete todavía no ha salido de la caseta. Enfrente hay un basurero y, más allá, el lote baldío por el que se llega caminando desde la parada del bus.
2 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«“Avísame si aparece un bulto pegado al muro o a la puerta y sigue ahí pasados unos minutos.”»
Casi siempre no es nada: una bolsa de basura, un morral olvidado, un cartón. Pero mientras no se sabe, cuesta igual. Alguien va, mira, llama por radio y, en el peor caso, se cierra un paso o se desaloja un edificio por una bolsa. Y el video después no ayuda tanto como parece: para saber a qué hora apareció hay que revisar seis horas mirando una pared. Lo caro no es el bulto: es no saber cuándo empezó.
Se decide una vez
Se decide una vez y se decide por lugar, no en general. Primero, qué pedazos de piso se miran: el pie del muro, el portón, el andén del metro. Después, cuántos minutos tiene que quedarse ahí un bulto antes de que valga la pena avisar, y ese número no puede ser el mismo en todas partes: dos minutos en un vestíbulo con gente es ruido, y quince en un muro trasero es tarde. Y por último a quién le llega y en qué horas. Con eso escrito, IRIS lo comprueba el martes a media mañana y el viernes a las seis de la tarde, sin tener que acordarse de nada.
Tirar algo por encima de un muro es la manera más vieja que existe de meter algo en un lugar cerrado. Un patio, un colegio de noche, una bodega con la cerca pegada a un lote baldío. Nadie entra, nadie fuerza nada y no salta ninguna alarma, porque las alarmas están puestas para las personas y para las puertas, no para el piso. Lo que cambió de lugar es un bulto, y un bulto no abre nada.
La misma regla recoge el caso contrario, y con la misma frase: lo que alguien dejó y se fue. Y aquí conviene decir con claridad qué aporta IRIS y qué no. No dice “peligro”, porque no lo sabe. No le pone una etiqueta a nadie, y nunca lo va a hacer. Lo que da es un antes y un después con hora: a las 5:50 no estaba, a las 5:58 estaba, y aquí tienes los ocho minutos de en medio.
Ese pedazo de video es lo que convierte una hora de ronda en una decisión de dos minutos. Quien lo mira ve si lo dejó alguien que volvió por él, si alguien se sentó ahí un rato o si se fue de prisa sin mirar atrás, y decide. Casi siempre la decisión es que no era nada y se cierra. La diferencia es que se cierra con una imagen delante, en el minuto diez, en vez de a las tres horas y con dudas.
Y hay un caso que se cuenta poco y que en un colegio o en un polideportivo es el de siempre: lo que amanece en un patio cerrado. Nadie saltó la cerca, nadie forzó nada y aun así ahí hay algo que ayer no estaba. Con la regla puesta, en vez de empezar el lunes preguntando quién fue, se empieza sabiendo que apareció el sábado a las 11:40 de la noche y por qué lado del patio. Es mucho menos dramático que una alarma y resuelve muchísimas más mañanas.
Qué cambia
Antes, el bulto lo encontraba quien pasaba por ahí, y su historia arrancaba en el minuto en que se encontró: nadie sabía si llevaba diez minutos o desde ayer. La ronda era una lotería y reconstruirlo eran seis horas de video mirando una pared. Ahora la historia arranca en el minuto en que apareció, con el pedazo de video ya recortado. La ronda deja de descubrir cosas de casualidad y pasa a ir a un punto concreto por un motivo concreto.
Lo que no hace
Lo que hay dentro de una bolsa no se ve desde una cámara, y no se va a adivinar. IRIS no la abre, no dice si es peligrosa, no identifica a quien pasó por ahí y no le pone etiqueta a nadie. La frase completa que entrega es esta: aquí hay una cosa donde antes no había nada, y está desde tal minuto.
Y el lugar decide si esto funciona. Contra un muro vacío es casi trivial. En un vestíbulo lleno de gente con maletas al lado, no: ahí hay que subir los minutos, ajustar el área y probarlo a la hora difícil antes de darlo por bueno.
Preguntas
- ¿IRIS sabe si el bulto es peligroso?
- No, y no tiene cómo saberlo. Ve una forma en el piso que antes no estaba y que sigue ahí: hasta ahí llega. No mira adentro, no analiza nada, no clasifica el contenido y no le pone etiqueta a nada ni a nadie. Lo que sí entrega es la hora exacta en que apareció y el video de esos minutos, que es justo lo que necesita una persona para decidir si va, si llama o si lo deja. La decisión la firma quien la firma.
- ¿Avisa de todas las maletas de una terminal?
- No, porque los minutos y el área los pones tú. Una maleta al lado de su dueño en un vestíbulo no cumple la regla: la regla dice “en esta franja de piso y sin nadie al lado durante estos minutos”. En un andén con mucha gente hacen falta más minutos y un área más ajustada; al pie de un muro trasero, con dos minutos sobra. Si el lugar es difícil se ve en la prueba, y entonces se ajusta el número o se mueve la cámara.
- ¿Puede decirme quién lo dejó?
- No identifica a nadie, y esto conviene decirlo primero: IRIS no reconoce rostros ni pone nombres. Lo que te da es el video del momento exacto en que el bulto apareció, y ahí se ve lo que se ve: si llegó alguien caminando, si vino en moto, si cayó desde arriba. Eso lo mira e interpreta una persona. Si el asunto llega a más, ese video es lo que se entrega a quien corresponda, con su hora y su cámara.
- ¿Sirve también si el bulto lo suelta un dron?
- Sí, porque la regla mira el piso y no le importa cómo llegó lo que hay en él. Y si además tienes la regla del cielo sobre el muro, tienes las dos mitades de la misma historia y encajan solas: a las 9:10 de la noche algo cruzó por encima del alambre y a las 9:11 hay un bulto en el piso del patio. Dos avisos con la misma hora dicen mucho más que cualquiera de los dos por separado, y los dos llegan con su video.
Todas las simulaciones
Algo se ha derramado
Avísame si hay líquido o espuma fuera de su sitio y a los dos minutos sigue ahí.
- La frase
- Dónde vale
- Lo que encuentra
- La misma regla
¿No ves lo tuyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Con dos pantallas se mira.Con veinte se mira sin ver.
No es culpa de nadie: le pasa a cualquiera. IRIS mira las veinte a la vez y solo interrumpe cuando hay algo que merece la atención de una persona.
Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día laborable.

