Seguridad e investigación
Una camioneta blanca en quinientas horas de video
La escena
Lunes por la mañana. Durante el fin de semana faltó material de la zona de carga. El gerente de seguridad tiene una descripción y poco más: una camioneta blanca de reparto que entró en algún momento entre el viernes por la tarde y el domingo por la noche. Hay quince cámaras cubriendo esos accesos. Entre todas suman unas quinientas horas de grabación.
Dónde se rompe
La única forma de encontrarla es que alguien la mire. Se apartan dos operadores de la vigilancia activa y se les pone a pasar video en avance rápido, cámara por cámara y hora por hora. Después de dos horas mirando fotogramas acelerados, cualquier persona empieza a saltarse cosas. Y mientras esos dos están ahí, la instalación tiene dos ojos menos.
Lo que pasa
A media tarde aparece la camioneta: entró el sábado a las 04:12. Ha costado un día entero de trabajo de dos personas cualificadas. Y hubo suerte, porque nadie sabía con certeza si estaba ahí. Si la descripción hubiera sido otra, habría que empezar de nuevo.
Con IRIS
IRIS no guarda solo el video: guarda lo que ha entendido en él. Por eso el responsable puede escribir lo que busca con sus palabras —camioneta blanca en la zona de carga, del viernes al domingo— y recibir los momentos que encajan, cada uno con su cámara y su hora. No hay barra de tiempo que arrastrar ni horas que aguantar. La persona sigue decidiendo cuál de esos momentos es el bueno; lo que desaparece es el día entero mirando los que no lo eran.
Deja de buscar el minuto. Busca lo que pasó.